El uso constante de plataformas digitales con contenido breve podría tener efectos en distintas funciones del cerebro, al influir en procesos relacionados con la atención, memoria, emociones y capacidad de autocontrol, de acuerdo con estudios revisados por especialistas en neuropsicología.
Durante el marco del Día Mundial del Cerebro, la académica del Colegio de Psicología de la Universidad del Claustro de Sor Juana (UCSJ), Minerva Gutiérrez Martignon, explicó que los videos de formato corto generan una activación en el área ventral tegmental, una región cerebral vinculada con el sistema de recompensa, la motivación y el aprendizaje.
La especialista señaló que este mecanismo puede generar una búsqueda repetida de estímulos inmediatos, debido a la sensación de recompensa que producen este tipo de contenidos.
“Esta activación favorece un ciclo de búsqueda constante de gratificación inmediata, lo que puede incentivar patrones de consumo cada vez más frecuentes”, explicó.
Gutiérrez Martignon indicó que investigaciones recientes han detectado cambios en la interacción entre algunas regiones cerebrales, como una menor conectividad entre la Red Neuronal por Defecto y la corteza cingulada anterior, áreas relacionadas con la concentración, el control de impulsos y la percepción de uno mismo.
Según la académica, esta modificación podría estar relacionada con comportamientos como el consumo compulsivo de plataformas digitales y la dificultad para medir el tiempo que una persona permanece frente a estos contenidos.
Además, estudios realizados con electroencefalografía (EEG) han encontrado asociaciones entre la exposición frecuente a videos cortos y dificultades en la atención, especialmente en los procesos de alerta, orientación y control ejecutivo, así como posibles alteraciones en la memoria y regulación emocional.
“El contenido digital no es negativo por sí mismo. Puede ofrecer bienestar emocional momentáneo e incluso favorecer el aprendizaje cuando aporta información de calidad”.
“Sin embargo, el consumo compulsivo puede relacionarse con ansiedad y con alteraciones cognitivas derivadas de la sobrecarga de información”, indicó.
Inteligencia artificial abre una nueva línea de investigación sobre el cerebro
La especialista también destacó que la comunidad científica comenzó a analizar los posibles efectos del uso intensivo de herramientas de inteligencia artificial generativa en las capacidades cognitivas de las personas.
Como parte de estas investigaciones, mencionó los trabajos de Pilar Durán Hernández, académica de la Facultad de Ciencias de la UNAM, quien ha planteado que una dependencia excesiva de estas tecnologías podría afectar habilidades como el pensamiento crítico, la curiosidad y algunos procesos de aprendizaje.
“Son investigaciones que todavía están en desarrollo, pero muestran la necesidad de analizar cómo las nuevas tecnologías están modificando nuestra forma de aprender, resolver problemas y tomar decisiones”, comentó.
Enfermedades neurológicas representan un desafío global
Los cambios relacionados con el funcionamiento cerebral se suman al impacto de las enfermedades neurológicas, consideradas uno de los principales retos de salud pública a nivel mundial.
De acuerdo con la World Federation of Neurology (WFN), más de 3 mil 400 millones de personas viven con alguna afección neurológica, lo que convierte a estos padecimientos en la principal causa de discapacidad en el planeta.
“La brecha más preocupante es que millones de personas siguen sin acceso a una atención neurológica especializada. El Día Mundial del Cerebro busca precisamente llamar la atención sobre esta desigualdad”, señaló Gutiérrez Martignon.
En México, agregó, los accidentes cerebrovasculares permanecen entre las principales enfermedades neurológicas, aunque cerca del 90 por ciento de los casos podrían prevenirse mediante el control de factores de riesgo como la hipertensión, el tabaquismo, la falta de actividad física y una alimentación poco saludable.
La especialista recordó que el Servicio de Neurología del Hospital General de México reportó un incremento en la atención de pacientes, al pasar de 950 casos durante el primer trimestre de 2022 a dos mil 456 en el mismo periodo de 2023.
Asimismo, el estudio Global Burden of Disease 2021 estima que 18.1 millones de personas viven con algún trastorno mental en México.
Formación en neurociencias busca responder a los nuevos retos
Ante los cambios que enfrenta el estudio del cerebro, la Universidad del Claustro de Sor Juana fortaleció la preparación de sus estudiantes mediante la creación del Aula de Neurociencias, un espacio destinado al análisis del sistema nervioso a través de registros electroencefalográficos y protocolos de neurofeedback y biofeedback.
Este proyecto forma parte de la actualización del plan de estudios del Colegio de Psicología, que integra a las neurociencias y la salud mental como elementos centrales de la formación profesional.
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“Queremos que nuestros estudiantes no solo comprendan el funcionamiento del cerebro desde una perspectiva teórica, sino que también desarrollen habilidades clínicas y tecnológicas para responder a los desafíos actuales de la salud mental”, concluyó Gutiérrez Martignon.
Con información de Aristegui Noticias




