El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que el país dejará de celebrar elecciones, una declaración que marcaría un giro definitivo en el sistema político nicaragüense y que ha generado fuertes reacciones entre organismos internacionales, analistas y líderes de la oposición.
Durante el acto por el 46 aniversario de la Revolución Sandinista, Ortega aseguró que no permitirá que la oposición vuelva a disputar el poder mediante procesos electorales, consolidando aún más el modelo de gobierno que comparte con su esposa, Rosario Murillo.
“Aquí no habrá más elecciones para que intenten tomar el gobierno y el poder”, declaró el mandatario durante su discurso.
También añadió:
“Se acabaron los días en que los partidos respaldados por los Yankees y los somocistas volverían al poder; nunca más.”
Las declaraciones representan la postura más contundente del mandatario sobre el futuro político del país y llegan cuando su actual mandato concluiría el próximo año.
Ortega no explicó cómo eliminará los procesos electorales
Aunque el presidente anunció que Nicaragua dejará de celebrar elecciones, no detalló el mecanismo legal o constitucional mediante el cual se implementaría la medida.
Ortega, de 80 años, gobierna el país de forma ininterrumpida desde 2007, además de haber presidido Nicaragua durante la década de 1980 tras el triunfo de la Revolución Sandinista.
Reformas fortalecieron el control del poder
El anuncio ocurre meses después de que el gobierno impulsara una serie de reformas constitucionales que ampliaron el mandato presidencial de cinco a seis años y otorgaron a Rosario Murillo el cargo de copresidenta, consolidando el control de la pareja sobre el Poder Ejecutivo.
Con estas modificaciones, ambos concentran la dirección de las principales instituciones del Estado, incluidas las Fuerzas Armadas, la Policía y el sistema judicial.
Elecciones de 2021 fueron ampliamente cuestionadas
Las últimas elecciones presidenciales, celebradas en 2021, fueron objeto de fuertes críticas por parte de la comunidad internacional, luego de que varios aspirantes presidenciales, empresarios y opositores fueran detenidos antes de los comicios.
Diversos gobiernos y organismos internacionales denunciaron que las condiciones electorales impidieron una competencia democrática.
ONU y oposición alertan sobre una mayor concentración de poder
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha señalado que el gobierno encabezado por Ortega y Murillo ha transformado a Nicaragua “en un Estado autoritario”, al tiempo que ha documentado violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Por su parte, analistas consideran que el anuncio confirma la eliminación de cualquier espacio para la competencia política.
Tiziano Breda, analista de la organización Armed Conflict Location & Event Data (ACLED), afirmó que la decisión refleja el temor del gobierno a cualquier apertura democrática.
“En lugar de organizar unas elecciones fraudulentas, han optado por eliminar por completo la competencia electoral”, sostuvo.
Añadió que Nicaragua se ha convertido en “una dictadura familiar en toda regla”.
Oposición en el exilio acusa miedo al voto ciudadano
El opositor Félix Maradiaga, quien fue encarcelado entre 2021 y 2023 antes de ser expulsado del país, aseguró que las declaraciones de Ortega evidencian temor a una eventual derrota electoral.
“Ortega reconoció públicamente cuál siempre ha sido su verdadera intención: impedir que su proyecto tiránico sea sometido a cualquier forma de competencia democrática”, declaró.
En la misma línea, Salvador Marenco, coordinador del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, afirmó que las reformas constitucionales aprobadas el año pasado ya habían establecido, en los hechos, un sistema de partido único, tras el exilio o encarcelamiento de los principales dirigentes opositores.
Mientras tanto, el Departamento de Estado de Estados Unidos, que ha calificado al gobierno de Ortega como una dictadura y ha impuesto sanciones contra miles de funcionarios y familiares vinculados al régimen, no emitió una reacción inmediata tras las declaraciones del mandatario nicaragüense.




