Hermosillo, Sonora.- La reciente crisis operativa registrada en el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” volvió a colocar bajo escrutinio a la red hospitalaria del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Sonora.
Sin embargo, más allá de las contingencias visibles, los sets de datos abiertos del propio Instituto permiten observar cómo funciona uno de los sistemas de salud más importantes del estado, qué tipo de pacientes atiende, dónde se concentra la demanda y en qué áreas depende de proveedores externos.
En 2024, el ISSSTE brindó cobertura a 289,904 derechohabientes en Sonora, de los cuales 96,633 utilizaron efectivamente servicios médicos.
Durante ese año otorgó 488,860 consultas, realizó 5,905 hospitalizaciones, efectuó 4,325 procedimientos quirúrgicos y practicó más de 1.67 millones de estudios diagnósticos.
Las cifras muestran un Instituto que mantiene la mayor parte de la atención médica dentro de instalaciones obsoletas que datan del siglo XX, pero que enfrenta desafíos crecientes en materia de infraestructura especializada y equipamiento diagnóstico.

Sistema concentrado en Hermosillo
Aunque la red hospitalaria del ISSSTE está integrada por seis hospitales de segundo nivel distribuidos en distintas regiones del estado, la operación real del sistema se encuentra fuertemente centralizada en Hermosillo.
El Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza”, escenario de enérgicas protestas que visualizaron el abandono presupuestal este año, funciona como el principal centro de referencia estatal.
Durante el 2024 se realizaron en ese nosocomio 2,944 procedimientos quirúrgicos, más de 3,000 hospitalizaciones.
Cerca del 60% de toda la cirugía general del ISSSTE en Sonora, representa más de la mitad de los ingresos hospitalarios estatales.
Además, concentra buena parte de las consultas de especialidad, la atención de pacientes complejos, los servicios quirúrgicos especializados y la capacidad diagnóstica avanzada.
La relevancia del hospital, construido en la década de los 60’s es tal que cualquier problema operativo tiene repercusiones para derechohabientes provenientes de prácticamente todo el estado y entidades como Baja California, de donde algunos derechohabientes de Mexicali viajan a la unidad de San Luis Río Colorado en busca de atención.
También atiende referencias provenientes de municipios del norte, centro y sur de Sonora cuando las unidades regionales no cuentan con capacidad resolutiva suficiente.

Cd. Obregón: Segundo eje del ISSSTE
La Clínica Hospital de Ciudad Obregón constituye el segundo polo de atención más importante del Instituto en Sonora
Durante 2024 registró 538 procedimientos quirúrgicos, Cerca de mil hospitalizaciones y más de 76 mil consultas
El nosocomio atiende principalmente a trabajadores federales, jubilados y pensionados del sur del estado, incluyendo municipios del Valle del Yaqui y comunidades rurales cercanas.
Aunque mantiene capacidad quirúrgica propia, continúa dependiendo de Hermosillo para parte de la atención de mayor complejidad.

Navojoa: hospital bajo mayor presión
Los datos abiertos del ISSSTE muestran que la Clínica Hospital de Navojoa es una de las unidades más exigidas de la red.
Durante el año realizó 322 procedimientos quirúrgicos, más de 900 hospitalizaciones y cerca de 59 mil consultas.
Lo más relevante es que presenta algunos de los indicadores de ocupación hospitalaria más elevados de Sonora.
En cirugía general, los registros reflejan niveles de utilización que incluso superan el 110% de ocupación, una señal de intensa presión asistencial.
Según el apartado de indicadores estadísticos del Instituto este fenómeno suele asociarse con una alta rotación de pacientes, utilización temporal de camas destinadas a otras áreas y demanda superior a la capacidad instalada.
Para una región con una importante concentración de población derechohabiente y una fuerte presencia de trabajadores del sector educativo y gubernamental, la presión observada en Navojoa es significativa.

Nogales y SLRC, capacidad con baja utilización
En la frontera, la Clínica Hospital de Nogales reportó 306 procedimientos quirúrgicos y alrededor de 350 hospitalizaciones.
Sin embargo, sus indicadores de ocupación se encuentran entre los más bajos de toda la red estatal.
Los datos sugieren que la capacidad instalada de esta unidad está siendo utilizada a niveles considerablemente inferiores a los observados en Hermosillo y Navojoa.
En San Luis Río Colorado se encuentra lo que el Instituto denomina “un hospital fronterizo de soporte regional”.

La Clínica Hospital de SLRC registró 147 procedimientos quirúrgicos y casi 300 hospitalizaciones en 2024.
Su función principal es la atención regional de segundo nivel y la estabilización de pacientes antes de eventuales referencias a centros con mayor capacidad resolutiva.
A diferencia de Hermosillo o Navojoa, la intensidad de uso de su infraestructura es considerablemente menor.
Por otra parte, al sur del estado, en Guaymas los datos oficiales apuntan a una unidad médica con la menor actividad quirúrgica en todo el estado.
La Clínica Hospital de Guaymas fue el nosocomio con el menor volumen quirúrgico en 2024.
Los registros estadísticos muestran apenas 68 procedimientos quirúrgicos y poco más de 300 hospitalizaciones.
Sus indicadores de ocupación son también relativamente bajos comparados con otras regiones.

¿Quiénes son los pacientes del ISSSTE?
Las estadísticas médicas ofrecen pistas claras sobre el perfil epidemiológico de la población atendida.
De las 488 mil 860 consultas otorgadas durante 2024, más de 395 mil fueron consultas subsecuentes.
Esto significa que aproximadamente ocho de cada diez consultas correspondieron al seguimiento de pacientes previamente incorporados al sistema.
El comportamiento es consistente con una población caracterizada por hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, enfermedades metabólicas y padecimientos asociados al envejecimiento.
La medicina familiar concentró aproximadamente 327 mil consultas, equivalentes a dos terceras partes de toda la actividad ambulatoria del Instituto.
Lo que no muestran los datos abiertos es una privatización hospitalaria, proceso que apenas hasta 2025 empezó a ser reportado con contratos del ISSSTE entre sus obligaciones antiopacidad, publicadas en la Plataforma Nacional de Transparencia.
Uno de los hallazgos más importantes de la revisión de los anuarios estadísticos es que hasta el 31 de diciembre de 2024 la hospitalización subrogada prácticamente no existía en la delegación Sonora.
Los registros oficiales muestran:
- Hospitalización
- Ingresos subrogados: 0
- Egresos subrogados: 0
- Medicina interna
- Casos subrogados: 0
- Cirugía general
- Casos subrogados: 0


