Hoy se cumple un año más desde que ocurrió la tragedia de la Guardería ABC, y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sonora presentó un mural memorial que forma parte del Auditorio Memorial 5 de Junio, un espacio concebido para preservar la memoria de las 49 niñas y niños que perdieron la vida en el incendio ocurrido en 2009 y recordar la exigencia permanente de verdad, justicia y no repetición.
El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Cervando Flores Castelo, explicó que la obra fue desarrollada en coordinación con familiares, colectivos y organizaciones vinculadas al movimiento surgido tras la tragedia, con el objetivo de que el recuerdo de lo ocurrido permanezca presente en la conciencia colectiva de la sociedad sonorense.
“Hablamos de que el auditorio de esta comisión se erige como un memorial que se llama Auditorio Memorial 5 de Junio. El mural es muy representativo, sobre todo tratando de ilustrar la desgracia…, pensamos primeramente que este tipo de tragedias no se deben repetir y, por supuesto, no deben quedar impunes”, expresó.
El funcionario señaló que la obra busca reflejar distintas etapas del dolor y la lucha de las familias, además de recordar la responsabilidad que tienen tanto las autoridades como la sociedad para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.

Durante la presentación se destacó que el mural fue realizado por el artista sonorense Esteban Lechuga, quien trabajó durante aproximadamente ocho meses en el proyecto. Para su elaboración sostuvo encuentros con madres y padres de familia, representantes de colectivos y personas cercanas a los acontecimientos, quienes aportaron ideas, símbolos y reflexiones que posteriormente fueron incorporados a la obra.
“Participé en múltiples reuniones con madres y padres de familia, representantes de colectivos y personas que vivieron de cerca los acontecimientos. Sus relatos y reflexiones me ayudaron a comprender mejor la dimensión humana de lo ocurrido”, relató el artista.
Flores Castelo reconoció que, aunque a lo largo de los años se han impulsado reformas y mecanismos de protección, todavía existen retos importantes en materia de prevención y vigilancia para garantizar la seguridad de niñas, niños y adolescentes.
“Tenemos avances, pero no los suficientes. Hay mucho por hacer, mucho por exigir y mucho por construir para privilegiar la vida de las personas y especialmente de los más vulnerables”, señaló.
Por su parte, Lechuga explicó que la obra trasciende su carácter artístico para convertirse en un espacio de encuentro con la memoria de las víctimas y sus familias, así como en una invitación permanente a la reflexión social.
“Más allá de la pintura, siempre tuve presente que se trataba de una obra dedicada a los niños y a las familias que han mantenido viva la búsqueda de verdad y justicia”, manifestó el artista.

Finalmente, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos llamó a la ciudadanía a mantener viva la memoria de la tragedia y a participar en las actividades conmemorativas, especialmente en torno al 5 de junio de 2009, así como a acompañar la exigencia de las familias para que hechos como los ocurridos no vuelvan a repetirse.


