Las principales figuras del tenis mundial han intensificado su presión sobre los organizadores de Roland Garros en medio de un conflicto creciente por el reparto de premios, una disputa que podría derivar en medidas de protesta durante el inicio del Grand Slam de tierra batida, programado para el próximo domingo.
De acuerdo con información publicada este miércoles por el diario L’Équipe, los jugadores planean manifestar su inconformidad desde el llamado día de medios, una jornada previa al torneo en la que habitualmente los tenistas atienden a la prensa internacional.
Protesta en la antesala del torneo
Como señal de descontento, los jugadores habrían acordado limitar sus conferencias de prensa a un máximo de 15 minutos y evitar entrevistas individuales, una estrategia coordinada para enviar un mensaje directo a la organización sin interrumpir formalmente la competencia.
El gesto, según el reporte, busca evidenciar la molestia del circuito profesional frente a lo que consideran un reparto insuficiente de ingresos dentro de los torneos de Grand Slam.
Reuniones de último minuto para evitar el boicot
En paralelo, está prevista una reunión entre representantes del torneo y agentes de las principales estrellas del circuito durante la tarde del viernes, con el objetivo de frenar una posible escalada del conflicto.
Desde la organización de Roland Garros, se expresó preocupación por la situación y se subrayó el impacto que tendría una confrontación abierta en el entorno del torneo.
“Lamentamos la decisión de los jugadores que castiga al conjunto de las partes interesadas: los medios, las televisiones, los equipos y la Federación y a toda la familia del tenis”, señalaron los organizadores en un comunicado.
Al mismo tiempo, recalcaron su disposición al diálogo: “Estamos abiertos a un diálogo constructivo con el fin de dar más espacio a los jugadores en la organización y en la toma de decisiones”.
El fondo del conflicto: el dinero en los Grand Slam
Las tensiones no son nuevas. Las quejas de los tenistas han ido en aumento en las últimas semanas, particularmente por el porcentaje de ingresos que reciben en los torneos más importantes.
Mientras que en la mayoría de las competiciones el premio para los jugadores ronda el 22% de los ingresos, en los Grand Slam esta cifra se reduce aproximadamente al 15%, una diferencia que ha encendido el debate dentro del circuito profesional.
En el caso de Roland Garros, el torneo anunció recientemente un incremento del 9.5% en su bolsa de premios, que asciende a 61.7 millones de euros, con 2.8 millones de euros para cada campeón individual, lo que representa un aumento respecto a la edición anterior.
Sin embargo, este ajuste no ha sido suficiente para calmar el malestar de las principales figuras del deporte.
Un conflicto que trasciende París
La inconformidad no se limita al torneo francés. Las conversaciones entre jugadores y organizadores de Wimbledon, el siguiente Grand Slam del calendario, ya han comenzado, en espera de que el torneo británico anuncie su propia estructura de premios.
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El conflicto abre así un nuevo capítulo en la relación entre los tenistas de élite y los organizadores de los torneos más importantes del mundo, en un escenario donde el debate sobre la distribución de ingresos en el deporte profesional vuelve a colocarse en el centro de la discusión.
Con información de EFE


