Hermosillo, Sonora.- La NASA presentó este martes un ambicioso plan de 20 mil millones de dólares para acelerar el regreso de astronautas a la Luna en 2028, realizar alunizajes tripulados cada seis meses y establecer una base lunar permanente en los próximos siete años.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó que la estrategia de despliegue lunar se desarrollará en fases y será la más extensa desde el programa Apollo (1961-1972). El proyecto contará con la colaboración de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, así como con agencias espaciales de otros países.
Carlos García Galán, español y responsable del programa Moon Base, detalló que la meta final es que Estados Unidos mantenga una presencia permanente en la Luna. En la tercera fase del proyecto, la base contará con tres hábitats y capacidad para obtener recursos directamente del satélite lunar.

El objetivo inmediato es lograr que Estados Unidos vuelva a pisar la Luna en 2028, y posteriormente, que los alunizajes tripulados se realicen cada seis meses tras la misión Artemis V.
Durante la rueda de prensa en Washington, la NASA confirmó que enviará a los primeros astronautas a la superficie lunar en más de 50 años y desplegará los elementos iniciales de la base antes de 2030. Esta fecha forma parte de una revisión del programa Artemis que busca aumentar la frecuencia de las misiones tripuladas.

Previo al regreso lunar, se realizará la misión Artemis II, la primera tripulada del programa, que llevará a cuatro astronautas en órbita alrededor de la Luna. Su lanzamiento desde Florida está previsto para abril, tras la reciente colocación del cohete SLS en la plataforma de despegue.
En este contexto, la NASA anunció que el desarrollo de la estación orbital lunar Gateway quedará temporalmente “en pausa”, priorizando la construcción de infraestructura en la superficie y los sistemas de transporte, aunque no se descarta retomar el proyecto más adelante.
“No debería sorprender a nadie que estemos pausando Gateway en su forma actual para enfocarnos en la infraestructura que apoya operaciones sostenidas en la superficie de la Luna”, afirmó Isaacman.


