El cierre parcial del gobierno federal en Estados Unidos, vigente desde el 14 de febrero de 2026, ha desencadenado un colapso operativo en aeropuertos del país, con largas filas, retrasos masivos y afectaciones a miles de viajeros en plena temporada de Spring Break.
La crisis se origina por la falta de un acuerdo presupuestario en el Congreso, lo que ha dejado sin financiamiento a la Administración de Seguridad en el Transporte. Como consecuencia, cerca de 50 mil agentes continúan laborando sin recibir salario.
Aeropuertos saturados y largas esperas
La falta de personal ha impactado de forma crítica a terminales clave como Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson, Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, así como aeropuertos en Houston y Miami, donde se reportan demoras de varias horas en los filtros de seguridad.
En algunos casos, los tiempos de espera han alcanzado hasta seis horas, provocando la pérdida de vuelos y saturación en las terminales aéreas.
Ausentismo y renuncias agravan la crisis
El impago ha derivado en un aumento del ausentismo laboral superior al 10%, además de múltiples renuncias entre el personal de seguridad, lo que ha obligado al cierre de algunos puntos de control.
Ante este escenario, el gobierno ha ordenado el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas para apoyar en tareas de seguridad y control de flujo en aeropuertos, una medida que ha generado controversia por el rol de esta agencia en funciones civiles.
Viajeros, los más afectados
El impacto se ha intensificado debido al alto flujo de pasajeros por el periodo vacacional de primavera, afectando tanto a turistas nacionales como internacionales.
Las autoridades recomiendan a los viajeros verificar el estatus de sus vuelos, acudir con varias horas de anticipación y prepararse para largas esperas, mientras que algunos aeropuertos con esquemas de seguridad privada han mostrado una operación más ágil.
El cierre gubernamental continúa sin una fecha clara de resolución, lo que mantiene la incertidumbre sobre la normalización del sistema aeroportuario en el corto plazo.


