La senadora Lorenia Valles acudió a la convención minera más grande del mundo, PDAC 2026, celebrada en Toronto, Canadá, donde defendió el papel de la industria extractiva como uno de los pilares económicos del país, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y la creciente demanda de minerales estratégicos.
Durante el Mexico Mining Forum —realizado del 1 al 4 de marzo como parte de la cumbre anual— la legisladora sonorense sostuvo que México se mantiene como uno de los principales proveedores globales de minerales. Recordó que el país es el primer exportador de plata y un actor relevante en la producción de cobre, zinc, plomo, oro y grafito, insumos considerados clave para diversas cadenas industriales.
Según los datos expuestos por la también presidenta de la Comisión de Minería del Senado, en 2024 la actividad minera representó el 2.77% del Producto Interno Bruto nacional y el 8.7% del PIB industrial. Si se considera la llamada minería ampliada, el porcentaje alcanza 4.7% del PIB. Además, el sector ocupa el tercer lugar en captación de inversión extranjera directa y el sexto entre las principales fuentes de divisas del país.
Lee también: Inversión extranjera rompe récord en México y crece 10.8% en 2025: Lorenia Valles
Valles enmarcó la participación mexicana en la convención en el contexto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la actual política arancelaria en América del Norte, así como en los esfuerzos por mantener la competitividad frente a la creciente relevancia de los llamados minerales críticos.
Subrayó que Sonora concentra el 33.8% de la producción minera nacional, lo que lo coloca como el principal estado minero del país.
De acuerdo con las cifras compartidas, la industria genera más de 416 mil empleos directos y alrededor de 2.5 millones de indirectos. La senadora insistió en que la minería mexicana es pieza clave en las cadenas de suministro regionales e internacionales, tanto en la extracción como en la refinación y manufactura, en un momento en que los recursos estratégicos se han convertido en factor central de competencia económica global.


