La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer los principales lineamientos de la reforma electoral que su gobierno prepara, una iniciativa que busca modificar la forma en que se elige a los legisladores, reducir el costo de las elecciones y reforzar la fiscalización del dinero en la política, sin eliminar la autonomía de las autoridades electorales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la propuesta retoma lo que, aseguró, ha expresado la ciudadanía en diversas encuestas, entre ello la exigencia de que ningún consejero electoral gane más que la Presidenta y que las elecciones dejen de ser tan costosas para el país.

Cuatro ejes centrales de la reforma electoral
En conferencia del 25 de febrero, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló que la iniciativa se estructura en cuatro grandes ejes.
El primero plantea cambios en la representación proporcional del Congreso, con el objetivo de que todas las diputaciones cuenten con respaldo directo del voto ciudadano y no provengan de listas elaboradas por las dirigencias partidistas. La intención es que quienes ocupen una curul realmente hayan buscado el voto en las urnas.

El segundo eje se enfoca en reducir el costo de las elecciones. La presidenta subrayó que los procesos electorales en México son de los más caros del mundo y que es necesario disminuir el gasto del Instituto Nacional Electoral, de los partidos políticos, de los organismos electorales locales y de los tribunales, sin afectar su operación ni su autonomía.

El tercer punto contempla una fiscalización más estricta de los recursos que utilizan partidos y candidaturas, mientras que el cuarto propone fortalecer la democracia participativa, ampliando los mecanismos de consulta y participación ciudadana a nivel estatal y municipal, incluso de forma anual.
Diez puntos clave de la iniciativa
Entre los aspectos más relevantes, la reforma propone que la Cámara de Diputados mantenga 500 integrantes, todos electos mediante votación directa. De estos, 300 seguirían siendo de mayoría relativa y 200 se asignarían bajo un nuevo esquema de representación proporcional, incluyendo espacios para mexicanos residentes en el extranjero.

En el caso del Senado, se plantea mantener 96 senadurías, con 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría.
Uno de los cambios más destacados es la reducción del gasto electoral en al menos 25%, que incluiría recortes a sueldos y bonos de consejeros y altos mandos del INE, en apego al artículo 127 constitucional. También se busca eliminar duplicidades, reducir el gasto del Congreso federal y de los congresos locales, así como disminuir el número de regidurías en los municipios, con un tope máximo de 15.

La iniciativa también propone prohibir las aportaciones en efectivo, permitir al INE acceso oportuno a operaciones financieras y utilizar tecnología para fortalecer la fiscalización. Además, se facilitaría el voto de mexicanos en el extranjero, se reducirían los tiempos de radio y televisión en campañas, y se regularía el uso de inteligencia artificial, prohibiendo bots y prácticas engañosas en redes sociales.
Otros puntos incluyen el inicio inmediato de los cómputos distritales al cierre de la jornada electoral, la ampliación de mecanismos como el referéndum y la consulta popular, la prohibición del nepotismo en cargos de elección y la eliminación de la reelección consecutiva a partir de 2030.
La propuesta, adelantó el Gobierno federal, buscará abrirse al debate político y social antes de su eventual discusión en el Congreso.


