La música latina está de luto. Willie Colón, una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa, falleció a los 75 años luego de haber sido ingresado de emergencia por problemas respiratorios al Lawrence Hospital, en el estado de Nueva York.
Nacido en 1950 en Nueva York bajo el nombre de William Anthony Colón, el músico de origen puertorriqueño se convirtió en un referente mundial del género. Su carrera despegó en la década de 1970, cuando comenzó a narrar, a ritmo de trombones y barrio, historias que conectaron con millones de personas en América Latina y comunidades latinas en Estados Unidos.

Willie Colón fue pieza clave de la escena salsera neoyorquina y del sello Fania Records, desde donde impulsó una revolución musical. Formó duetos históricos con Héctor Lavoe y Rubén Blades, con quienes grabó discos que hoy son considerados clásicos del género.
Además de su música, Colón destacó por su imagen provocadora en portadas de álbumes y por su papel como pionero de la salsa dura. Temas como La Murga se consolidaron como himnos salseros por su fuerza rítmica y su estilo inconfundible.

Fuera de los escenarios, Willie Colón también tuvo una intensa vida pública. Fue líder comunitario, activista por los derechos civiles y presidente de la Asociación de Artes Hispanos. Durante su gestión impulsó la creación del Centro Cultural Julia de Burgos en Nueva York. También formó parte de la comisión latina sobre el Sida, colaboró con la Fundación Pro Inmigrantes de la ONU y presidió la Coalición para un Mejor Nueva York.
En 2001 incursionó formalmente en la política al convertirse en el único candidato latino a defensor público de la ciudad de Nueva York por el Partido Demócrata, reforzando su compromiso con las causas sociales.
El legado de Willie Colón permanece vivo en canciones como El Gran Varón, Idilio, Oh Qué Será?, Talento de Televisión y El Día de Mi Suerte, piezas que marcaron a varias generaciones y consolidaron su nombre como una leyenda de la música latina.
Con información de La Jornada


