Por Luis Enrique Ortiz
Una investigación inspirada en saberes ancestrales de las comunidades originarias del sur del estado, realizada en Sonora y por sonorenses, determinó la existencia de altas concentraciones de la molécula de inositol en el fruto del árbol de guamúchil (Pithecellobium dulce).
Esta sustancia es reconocida por sus efectos positivos en el tratamiento de padecimientos diabéticos, lo que abre la puerta a nuevas alternativas basadas en conocimientos tradicionales y recursos naturales de la región.
Se trata de la tesis que para obtener el grado de licenciada en Biología, por la Universidad de la Sierra ubicada en Moctezuma, presentó y Phoebe Anadalay González Márquez, la cual fue aprobada por unanimidad.

El asesor del proyecto es el Dr. Hugo Enrique Ramírez Guerra, profesor investigador de la Universidad Estatal de Sonora (UES), quien hace poco más de siete años inició indagaciones científicas sobre las propiedades nutracéuticas del guamúchil blanco, árbol con alta presencia en Sonora nativo de México, que se ha difundido por todo el mundo por su alta capacidad de adaptación y pocos requerimientos hídricos.
Nace la investigación
Ramírez Guerra es originario de Huatabampo, donde desde muy niño escuchaba a los adultos de su familia atribuir propiedades curativas y nutricionales a la planta mencionada. Incluso conoció de cerca casos de personas muy allegadas con diabetes quienes mejoraron su calidad de vida y longevidad a partir de su consumo prologado en el tiempo.
Mediante la tesis de González Márquez se pudo establecer con rigor científico que -efectivamente- el guamúchil blanco, contiene hasta 190 miligramos de inositol por cada 30 gramos del fruto en fresco, esto representa mucho más que otras fuentes del mismo como lentejas, soya, melón o zanahoria entre otros.
Se trata de una investigación pionera a nivel mundial, ya que durante el desarrollo de la misma no se encontraron antecedentes académicos al respecto, obteniéndose de manera científica lo que ya se sabía empíricamente desde tiempos ancestrales en las comunidades indígenas de lo que hoy es el estado de Sonora: el guamúchil blanco contiene inositol.

Aunque no lo es, se le conoce como vitamina la B8 ,pero es un tipo de azúcar que tiene una acción biológica similar a la insulina, producida en el páncreas que lleva la glucosa a las células y la convierte en energía.
Diabetes en México y Sonora
La ausencia o insuficiencia de esta hormona lleva a la aparición de una de las más difundidas enfermedades crónico degenerativas, la diabetes, muy ligada al sedentarismo, desórdenes alimenticios y obesidad.
La Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT 23-24) calcula que en México la población con diabetes es de al menos el 18.4% del total, unos 23 millones de personas, por razones hereditarias y de hábitos gastronómicos; la prevalencia porcentual en Sonora es mayor llegando al 20.7.
Se estima además, que uno de cada tres diabéticos no sabe que lo es.
Phoebe Anadalay González Márquez, quien vive en Moctezuma, considera que parte de la relevancia social de su tesis es aportar elementos sólidos y datos consistentes para explorar a los frutos del guamúchil como parte de un tratamiento -aunado al ejercicio y una dieta más sana- que ayude a disminuir padecimientos diabéticos.
Su consumo abundante no tiene efectos secundarios y no solo hay presencia de inositol en sus roscas, sino que el guamúchil contiene casi tanta proteína como el trigo, además de fibra, vitaminas y minerales, por lo que su consumo se considera muy saludable y con alto valor nutricional, explicó Hugo Enrique Ramírez Guerra.
Añadió que conjuntamente con el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se exploran procesos de transformación y agregación de valor para contar con algunos de los beneficios del Pithecellobium dulce, no se pierden con su agro industrialización, en especial el preciado inositol que puede ser consumido -una vez el guamúchil convertido en harina- en “snacks”, mermeladas, como parte de dulces artesanales y otros alimentos.
El guamúchil es una opción asequible, barata y muy recomendable como auxiliar en el tratamiento del llamado también síndrome metabólico, que agrupa a padecimientos por resistencia a la insulina, cardiovasculares, etcétera.
Guamúchil, un alivio también para el medio ambiente
Por otro lado, ambientalistas consultados por separado coinciden en que el árbol del guamúchil es una excelente opción para llevar al cabo acciones masivas de reforestación, ya que no sólo es una especie nativa que insume muy poca agua para su sostenimiento, sino que crece rápido, se adapta a casi todas las condiciones edafoclimatológicas e incluso como toda leguminosa ayuda a mejorar suelos al fijar nitrógeno en la tierra y a acelerar la formación de suelo a partir de su hojarasca.

En Sonora el guamúchil empieza a florecer a fines del invierno y sus frutos empiezan a aparecer marzo, pudiéndose prolongar por mayo y junio, incluso más, dependiendo de la ubicación geográfica del árbol. Hay quienes asocian una aparición precoz de flores desde principios de febrero debido a variaciones climáticas.
El fruto en forma de vainas enroscadas está a la vuelta de la esquina, por gusto y por salud, hay que consumirlo, sobre todo los de color blanco, sin embargo, los rojos también son saludables y deliciosos.
Salud.


