Por Adrián Jaquez y José Manuel Ávalos
Hermosillo pierde 47% del agua potable que ingresa a su red de distribución, una situación que especialistas atribuyen a fugas, falta de medidores, infraestructura envejecida y deficiencias en la supervisión de reparaciones, por lo que urgieron a fortalecer la medición, la cultura de pago y el control de la red hidráulica. Es una cifra que se ha mantenido en los últimos años, con ligeros cambios, pero que no se ha logrado reducir del todo.
La Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 de Hermosillo ¿Cómo Vamos? reportó que el servicio de agua potable mantiene una calificación promedio de 7.2, similar a años anteriores; sin embargo, la satisfacción con el tiempo de respuesta para reparar fugas bajó de 5.7 a 5.3, mientras aumentaron las denuncias ciudadanas relacionadas con el servicio.

La red de agua potable en Hermosillo continúa registrando altos niveles de pérdida. De acuerdo con el especialista en temas de agua Nicolás Pineda, en 2024 la ciudad perdió 54% del agua que ingresó al sistema de distribución, un ligero aumento de la cifra de años atrás de entre 45 y 47 por ciento. Para 2025, señaló, el organismo operador de Agua de Hermosillo (AguaH) reportó una reducción aproximada del 7%, lo que colocaría una cifra aproximada de 47% en pérdidas.
Pineda explicó que una parte importante del desperdicio no ocurre solo por fugas visibles, sino por la falta de medición en miles de tomas domiciliarias.
“Una parte importante del agua que se pierde es en las tomas que no tienen medidor y que consumen más agua de la que se les cobra”, dijo.
Y advirtió que sin medición no es posible corregir el problema estructural del sistema, por lo que las autoridades de agua en la ciudad deben impulsar una mayor medición en domicilios e inmuebles.
“Lo que no se puede medir no se puede mejorar; si no hay medición, no sabemos exactamente qué pasa con el agua ni dónde se pierde”, puntualizó.

Por su parte, José Luis Jardines, especialista en temas de agua y exdirector de la Comisión Estatal del Agua (CEA), subrayó que la crisis también está relacionada con la falta de corresponsabilidad ciudadana.
“Yo creo que un problema muy serio que tenemos los hermosillenses es que no nos damos cuenta que el problema es de toda la ciudadanía. No es exclusivamente de Agua de Hermosillo. Si la gente no paga por el servicio que recibe y anda viendo cómo no pagar o hace trampas con los medidores, el organismo no tiene recursos suficientes para prestar un buen servicio”, dijo.
Indicó que alrededor del 30% de la red hidráulica tiene entre 30 y 60 años de antigüedad, lo que provoca fugas y pérdidas. Añadió que la ciudad requiere aproximadamente 5 metros cúbicos por segundo, pero una parte importante se desperdicia en tuberías deterioradas.
“Esa red debe repararse y cambiarse, pero si el organismo no dispone de recursos, ¿qué va a hacer? Es un problema que tenemos que enfrentar todos los hermosillenses, no solo exigir que reparen. Hay que colaborar para que se puedan hacer esas cosas”, mencionó.
Finalmente, reiteró que además de modernizar la infraestructura, es fundamental fortalecer la cultura de pago y el uso responsable del agua, ya que sin corresponsabilidad ciudadana no será posible resolver de fondo la crisis en Hermosillo.


