La situación en Gaza sigue siendo crítica. Este miércoles, ante el Consejo de Seguridad, la ONU volvió a encender las alarmas: las operaciones humanitarias continúan “sometidas a restricciones” y la población sobrevive en condiciones que la organización describió como “extremadamente duras”.
La advertencia llegó en una sesión marcada también por el anuncio de Washington. El embajador estadounidense, Mike Waltz, pidió “respaldo” para la Junta de Paz impulsada por el presidente Donald Trump, que celebrará mañana en Washington su primera reunión con líderes de más de 20 países.
Al abrir el debate, la subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, fue directa. Se necesita “un aumento significativo en la entrada de materiales de alivio y equipamiento médico” para evitar que la crisis siga agravándose, dijo. La devastación en la Franja “sigue siendo masiva”, insistió, y miles de personas requieren evacuación médica urgente.
U.S. Ambassador @michaelgwaltz praising the Board of Peace on Gaza oversight: "The Board of Peace, colleagues, is a 'Board of Action'". pic.twitter.com/K9WpABaKQD
— CSPAN (@cspan) February 18, 2026
En medio de ese panorama, DiCarlo reconoció como un avance la reapertura, el pasado 2 de febrero, del cruce de Rafah para el tránsito peatonal en ambas direcciones. Sin embargo, dejó claro que no es suficiente. Consolidar la segunda fase del alto el fuego es, en sus palabras, “imprescindible” para estabilizar Gaza y sentar las bases de una recuperación liderada por los propios palestinos.
La ONU, fuera de la Junta de Paz
La reunión del Consejo, convocada por el Reino Unido, que este mes preside el órgano de forma rotatoria, se celebró a apenas un día del encuentro en Washington de la llamada Junta de Paz. Se trata de una iniciativa promovida por Trump con el objetivo de abordar conflictos globales, empezando por Gaza.
Ningún representante de la ONU participará en esa cita. Así lo confirmó el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric. En enero, António Guterres había calificado la Junta como “amorfa” en esta etapa inicial, aunque expresó su respaldo “estricto” a cualquier esfuerzo que contribuya a la labor en la Franja.
Desde el lado estadounidense, el tono fue de determinación. Waltz describió la Junta como un organismo “de acción” y pidió apoyo y cooperación internacional. “Vamos a consolidar los progresos ya logrados para abordar la recuperación de Gaza y sus necesidades humanitarias”, afirmó ante el Consejo.
Según adelantó, mañana se anunciará un paquete superior a 5.000 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza, una cifra que el propio Trump había anticipado el domingo pasado.
Waltz defendió además el carácter poco convencional de la estructura. “Se escuchan críticas sobre que no es una estructura tradicional, que no tiene precedentes. Lo cierto es que la forma antigua de trabajar no funcionaba. Tenemos una nueva vía”, sostuvo. Y fue más allá: “La Junta no habla, sino que obra”.
En su intervención, también subrayó que “Hamás tiene que desarmarse” y que Gaza debe avanzar hacia la “desmilitarización y desradicalización”.
Mientras tanto, sobre el terreno, la urgencia humanitaria sigue marcando el ritmo. Entre las promesas de reconstrucción y los debates diplomáticos, la población gazatí continúa esperando que la ayuda llegue sin trabas y que el alto el fuego se traduzca en algo más que una pausa temporal.


