Hermosillo, Sonora.- Tras la viralización de contenidos en redes sociales relacionados con el fenómeno de los therians, la médica veterinaria Erika Morales aclaró que este tipo de situaciones no pueden ni deben ser atendidas por profesionales de la medicina veterinaria, al no estar facultados legal ni éticamente para tratar a personas.
Desde Sonora, la polémica surgió luego de que una publicación atribuida a una clínica veterinaria de Navojoa circulara ampliamente en plataformas digitales, lo que generó confusión sobre la supuesta atención médica a personas que se identifican como animales.

Ante ello, Morales precisó que dicha publicación fue una broma realizada con inteligencia artificial y sacada completamente de contexto.
La especialista subrayó que la medicina veterinaria cuenta con lineamientos claros que delimitan su ejercicio profesional exclusivamente al ámbito animal, por lo que no existe ninguna autorización para valorar o atender seres humanos bajo ninguna circunstancia.
“La medicina veterinaria es una profesión seria, responsable y con lineamientos bien establecidos, que no nos permite valorar a ningún humano bajo ningún contexto, ya que no estamos autorizados”, señaló.
Morales explicó que, así como cada veterinario delimita su práctica a determinadas especies, tampoco existe la preparación ni el respaldo legal para intervenir en casos que involucren a personas, independientemente de la situación que se presente.
“Así como no atiendo animales exóticos, caballos o vacas, sino exclusivamente perros y gatos, tampoco yo ni ningún médico veterinario estamos facultados para atender personas, ni contamos con la cédula profesional, los estudios ni la preparación para hacerlo”, aclaró.

Por su parte, la veterinaria Wendy Flores indicó que la situación le causa sorpresa, pero coincidió en que su enfoque es la salud animal y no humana, para lo cual existen especialistas capacitados en la materia, por lo que desde el respeto los invitaría a consultarlos.
“Explicarles que yo no puedo atender humanos porque mi educación fue enfocada principalmente a la salud animal, no a la de un humano; en los animales hay muchas especies y en el humano pues solamente hay una, aparte profesionalmente y éticamente no puedo hacerlo; desde el respeto hay que ser claros con el rol de cada profesión”, expresó.
Otro presunto caso en Navojoa
En redes sociales como X y TikTok comenzó a circular un video que muestra a una persona identificada como therian en el municipio de Navojoa, caracterizada como un cocodrilo, lo que llamó la atención de usuarios y generó diversas reacciones.
En las imágenes se observa a la persona portando una cabeza sintética de cocodrilo, vestida con una playera verde y un pantalón de color claro. El accesorio que simula al reptil se encuentra asegurado con un suéter.
El individuo permanece recostado sobre el asfalto, expuesto directamente al sol, y se desplaza utilizando brazos y piernas en una postura similar a la que emplean los cocodrilos al moverse. Durante el video realiza movimientos lentos y controlados.
La escena sorprendió a quienes presenciaron la grabación y a usuarios que posteriormente la observaron en las plataformas digitales, donde el contenido se difundió ampliamente.
¿Qué dicen psicólogas?
Durante la Mesa de Psicología del noticiero de Proyecto Puente, las especialistas Mariel Montes y Carolina Burgos, junto con la abogada Claudia Lilian Zavala, coincidieron en que estos casos requieren atención profesional adecuada y no deben abordarse desde la desinformación o la burla en redes sociales.
“Este fenómeno genera un deterioro funcional, una alteración del yo y una desconexión persistente con la realidad. No es algo que aparezca de un día para otro; hay un sufrimiento previo que explica por qué llegaron a ese punto”, señalaron.
El consenso entre las especialistas es que el abordaje debe ser multidisciplinario, con la participación de psicoterapia, psiquiatría y el acompañamiento familiar, priorizando siempre el bienestar de las personas involucradas.
“Aunque se pongan límites, si no hay acompañamiento psicológico, el joven puede huir o irse a un lugar donde lo dejen ser lo que ha decidido. Por eso es indispensable un abordaje profesional y familiar que lo ayude a regresar a su identidad como ser humano; no se trata de excluir, sino de atender la raíz del problema”, concluyeron.


