El director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri, rechazó públicamente la idea de que las redes sociales generen una “adicción clínica”, al declarar durante un juicio civil de alto impacto en Estados Unidos contra Meta y Google. El proceso busca determinar si estas compañías diseñaron sus plataformas con el propósito de generar dependencia en usuarios menores de edad. En su testimonio, Mosseri afirmó que es más adecuado hablar de “uso problemático”.
Meta —empresa matriz de Instagram y Facebook— y YouTube, propiedad de Google, enfrentan acusaciones por supuestamente crear entornos digitales orientados a retener a niños y adolescentes con fines comerciales. La resolución del caso podría sentar un precedente legal para decenas de demandas similares que actualmente enfrentan las grandes plataformas tecnológicas.
Durante el interrogatorio del abogado demandante, Mark Lanier, Mosseri sostuvo: “Es importante diferenciar entre adicción clínica y uso problemático”. Posteriormente añadió: “Estoy seguro de que dije que era adicto a una serie de Netflix cuando la vi de un tirón hasta muy tarde una noche, pero no creo que sea lo mismo que una adicción clínica”. Lanier cuestionó su autoridad en el tema, recordando que no cuenta con formación médica ni psicológica, a lo que Mosseri respondió: “Nunca he afirmado poder diagnosticar (…) la adicción”.
El proceso judicial se origina a partir de la denuncia de una joven identificada como Kaley G. M., quien asegura haber sufrido afectaciones psicológicas graves tras desarrollar dependencia a las redes sociales desde la infancia. De acuerdo con su testimonio, comenzó a utilizar YouTube a los seis años y se integró a Instagram a los 11, antes de sumarse posteriormente a Snapchat y TikTok. La defensa de Meta, encabezada por el abogado Paul Schmidt, atribuyó el deterioro emocional de la demandante a problemas familiares previos.
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Mosseri, quien dirige Instagram desde 2018, negó que la empresa priorice las ganancias sobre la seguridad de los usuarios. Ante el jurado sostuvo: “Proteger a los menores a largo plazo es incluso bueno para el negocio y para los beneficios”, y agregó: “Creo que es importante para las empresas, incluida la nuestra, asegurarse de que lo que fabricamos es seguro”. El directivo fue el primer alto perfil de Silicon Valley en declarar en este juicio.
El caso también aborda el papel de los algoritmos y sistemas de personalización, señalados como responsables de fomentar el consumo compulsivo de contenido. Aunque la legislación estadounidense limita la responsabilidad directa de las plataformas sobre los contenidos publicados, la acusación se centra en el diseño tecnológico que impulsa la permanencia prolongada de los usuarios. TikTok y Snapchat, también señaladas en el proceso, alcanzaron acuerdos confidenciales antes del inicio del juicio.
Está previsto que el proceso se extienda hasta el 20 de marzo. En las próximas semanas se espera la comparecencia de Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, así como del jefe de YouTube, Neil Mohan. Además, otros procedimientos judiciales similares están en curso en distintas regiones del país, incluyendo un caso independiente en Nuevo México contra Meta por presuntamente anteponer el beneficio económico a la protección de menores frente a riesgos digitales.


