Un ataque masivo de Rusia contra infraestructura estratégica provocó cortes de electricidad en la mayor parte del territorio ucraniano durante el sábado 7 de febrero de 2026, a menos de 48 horas de la segunda ronda de reuniones trilaterales con mediación de Estados Unidos.
La ofensiva incluyó el uso de cerca de 400 drones y aproximadamente 40 misiles, dirigidos principalmente contra instalaciones del sistema energético. Como resultado del bombardeo nocturno, una persona murió en la región occidental de Rivne, fronteriza con Bielorrusia, y otras dos resultaron heridas, de acuerdo con autoridades locales.
Además de Rivne, las regiones más afectadas fueron Volonia, Ivano-Frankovsk y Leópolis, todas ubicadas en el oeste del país y colindantes con Polonia y Rumanía. La empresa estatal Ukrenergo informó en Facebook que, “como resultado de los daños causados por el enemigo, en la mayoría de las regiones se han aplicado cortes (de electricidad) de emergencia”. La compañía agregó que “los cortes de emergencia se cancelarán después de la estabilización de la situación en el sistema energético”.
El presidente ucraniano, Voldímir Zelenski, condenó el ataque al señalar en Telegram que “el principal objetivo fue la red eléctrica y las subestaciones de generación y distribución”. Por su parte, el primer ministro Denís Shmigal precisó que fueron atacadas dos subestaciones y líneas consideradas la base del sistema eléctrico nacional, así como dos instalaciones de generación ubicadas en Dobrótvir y Burshtín, en el oeste del país. “Los criminales rusos han vuelto a realizar un ataque masivo contra las infraestructuras energéticas de Ucrania”, declaró.
Como consecuencia del impacto en el sistema eléctrico, Ukrenergo solicitó asistencia de emergencia a Polonia. El país europeo activó vigilancia militar de su espacio aéreo ante la cercanía de las zonas atacadas, operación en la que participaron sistemas de defensa aérea, radares terrestres y aeronaves de la OTAN, según informó el Comando Operativo de las Fuerzas Armadas polacas (RSZ).
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Infraestructura bajo fuego en invierno
Los bombardeos ocurrieron en una jornada marcada por temperaturas de hasta seis grados bajo cero en algunas ciudades ucranianas. Desde el inicio del invierno, Rusia ha intensificado los ataques contra infraestructura clave para enfrentar el frío, una situación que Zelenski denunció en el contexto de los esfuerzos diplomáticos por poner fin al conflicto.
“Moscú tiene que ser privada de la opción de poder presionar a Ucrania con meteorología fría”, afirmó el mandatario. Añadió que “todos los días Rusia podría elegir diplomacia real, pero elige nuevamente los ataques”, y subrayó la importancia de que quienes respaldan la negociación trilateral respondan a estos hechos.
Zelenski también informó que, debido al ataque, las centrales nucleares del país redujeron su producción eléctrica y una de ellas tuvo que ser “apagada automáticamente”. “Este es un nivel de ataque al que ningún terrorista del mundo se atrevió antes y Rusia debe sentir la respuesta del mundo”, expresó.
Camino a una nueva ronda de negociaciones
El proceso de reuniones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos comenzó el 23 y 24 de enero en Abu Dhabi, donde esta semana se celebró la segunda ronda de contactos, que únicamente derivó en un intercambio de prisioneros.
Una tercera ronda podría realizarse en Estados Unidos, luego de que Zelenski confirmara la participación de una delegación ucraniana en un nuevo encuentro propuesto por la administración del presidente Donald Trump. “Hemos confirmado nuestra presencia”, declaró el mandatario en declaraciones recogidas por la televisión ucraniana ‘Suspilne’.


