Por Ana Gamboa, Daniela Ballesteros, Francisco Hernández y José Manuel Ávalos
Hermosillo, Sonora.- Cada vez más países avanzan para prohibir total o parcialmente el acceso de menores a redes sociales. Australia ya lo implementó y naciones como Francia, Dinamarca, Reino Unido y España analizan o preparan leyes similares.
En México, solo Querétaro cuenta con una legislación que prohíbe redes sociales a menores de 14 años, exige autorización de padres para adolescentes de 15 a 17 y restringe teléfonos inteligentes en escuelas.
Mariel Montes, psicóloga e investigadora de la Universidad de Sonora, dijo que una medida así es viable en la entidad y no solo ayudaría a frenar la violencia digital y grooming, sino a prevenir daños en salud y desarrollo neurológico de niñas, niños y adolescentes.
“Hay estudios científicos que dejan muy claro el daño que le hace al cerebro y los estímulos que están recibiendo con los dispositivos. Se hace un cerebro perezoso, no se conectan como se tienen que conectar las neuronas para hacer su trabajo.
Hay mucha falla neurológica, ni se diga que a temprana edad los niños no saben distinguir -la coordinación- ojo-mano. Por ejemplo, al sujetar bien el lápiz, las posturas en el cuerpo, la parte física, cuando estamos hablando de infancias en desarrollo, imagínate el daño a la columna, a las muñecas, a la vista.

Agregó, “entonces, en la parte biológica, también estamos teniendo un impacto negativo y se va a frenar un poco en esos países. Este es un asunto también de salud pública porque están actuando en prevención, porque todos estos casos de tener redes a temprana edad van a impactar en el futuro de esas infancias en cuanto a la salud”.
Montes afirmó que regular el acceso no vulnera la libertad de expresión y puede apoyar a familias que no han establecido controles de uso.
“Es responsabilidad de las familias indicar las condiciones de uso en horarios, bloqueo de contenidos, todo eso, muchas familias sí lo estamos haciendo, pero la mayoría no, vivimos en un país donde a nivel sociocultural y educativo es bajo en los padres y madres de familia y tienen desconocimiento del impacto que esto genera”, compartió.
La especialista pidió revisar también el modelo de escuelas privadas que basan clases y actividades en pantallas y dispositivos.

Por su parte, la psicóloga Carolina Burgos, señaló que es complejo determinar si es viable una ley de restricción para menores en el uso de redes sociales, ya que no existe un estudio científico a corto plazo, además de enfrentar obstáculos específicos, como la brecha digital contra el control.
“En Sonora, el uso de redes en menores creció en un 70% según el IFT, una prohibición loca, sería casi imposible de ejecutar, porque TikTok y Meta, no están colaborando, ni a nivel nacional, ni global”
“A diferencia de Europa, donde sí hay leyes de protección muy estrictas, en México tenemos plataformas mucho más libres, entonces, dificulta mucho que obliguemos a esas plataformas a tener filtros para la edad”.
Asimismo, aunque aseguró que es muy difícil poder tener un control total de lo que ven los hijos, si considera una responsabilidad compartida entre el aparato y la educación por parte de los padres de familia, mostrándose de manera personal en contra del uso de estos en menores de 12 años.
“Porque la neurociencia te dice que las redes están diseñadas para ser completamente adictivas, por el efecto dopamínico. Pedirle a un niño de 12 años, que tenga fuerza de voluntad, es como pedirle a un adulto que respete sus límites de pantalla”.
En Sonora, si no hay un cambio en la cultura de crianza digital, va a ser una ley muerta, tenemos que cambiar la cultura digital de nuestros hijos, tenemos que poner mayores bloqueos, controles y sobre todo, capacitarlos más en cuanto al uso y abuso de las pantallas”, subrayó.

Desde Sonora Cibersegura, José Manuel Acosta advirtió que regular celulares y redes en menores implica retos técnicos y psicológicos. Recordó que en el Congreso estatal se analiza una iniciativa de la diputada Deni Gastelum para regular dispositivos en escuelas públicas y privadas, con base en el modelo de Querétaro.
Señaló que en Sonora no existen aún condiciones técnicas ni legales suficientes para aplicar una restricción amplia.
“En México y por ende en Sonora carecemos de un sistema de verificación de identidad digital robusto, además también de que carecemos de una legislación robusta en materia de ciberseguridad”, expuso, al señalar vacíos en protección de datos personales tras la desaparición del INAI.
También alertó que prohibir sin educación digital previa puede provocar el efecto contrario.
“Una prohibición tajante sin educar a nuestros niños, niñas y adolescentes suele generar mayor curiosidad y comportamientos clandestinos”, explicó.
Cuestionó además el discurso del “uso responsable” promovido por la industria tecnológica.
“Redes sociales como YouTube, TikTok, Instagram o Facebook están diseñadas para ser adictivas. Pedirle a un adolescente que controle su uso de TikTok es como pedirle a un niño que se autogestione en una tienda de dulces diseñada por ingenieros de la NASA”, expresó.
Concluyó que más que una prohibición inmediata, se requieren estrategias integrales con educación digital, responsabilidad de plataformas y acompañamiento familiar: “El celular no es una niñera, sino una puerta al mundo que no debe cruzar solo nuestra hija o hijo”.


