Bajo el argumento de mantener una imagen “presentable” durante las sesiones legislativas, el Senado de la República operaba un salón de belleza exclusivo, cuya existencia fue confirmada por la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo. No obstante, tras la difusión de imágenes del recinto en plataformas digitales y medios de comunicación, el espacio fue clausurado de forma repentina.
La senadora Castillo defendió la permanencia de este servicio, señalando que es una práctica común en el ámbito legislativo: “Es un espacio adaptado para el apoyo de las senadoras y los senadores también si se requiere, no es nada fuera de lo normal. Existe en la Cámara de Diputados y Diputadas, y aquí en la Cámara de Senadores también”, declaró ante la prensa.

Detalles del inmueble y operación
El área de estética fue habilitada en el sitio que anteriormente ocupaba una oficina de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). De acuerdo con evidencias gráficas, el salón contaba con mobiliario especializado, espejos y equipo para el lavado de cabello. Respecto al financiamiento del servicio, Castillo precisó que los costos corren por cuenta de los usuarios: “El espacio está adaptado. Cada una de las senadoras paga el servicio que se hace. Es un trabajo digno el que realiza Jazmín, la peinadora y maquillista”.
Leer también: Revalidación vehicular 2026 en Sonora: ¿Cómo obtener el 10% de descuento este mes?
Contradicción con la política de austeridad
La revelación de este espacio generó una fuerte controversia política, al chocar directamente con los principios de austeridad republicana promovidos por las administraciones de Morena. A pesar de que la presidenta de la Cámara Alta justificó la necesidad del salón debido a que muchas legisladoras viajan desde otros estados del país, la presión mediática derivó en el cierre del establecimiento poco después de que su existencia se hiciera pública.


