Por Candelaria González
Ciudad Obregón, Sonora.- A sus 87 años, don Espiridión Valenzuela se mantiene activo, saludable y de buen ánimo, gracias a su inseparable bicicleta, que se ha convertido en su compañera de vida; y ya que su transporte presenta fallas, solicitan apoyo para encontrarle una nueva y que así pueda seguir ‘pedaleando’.
Vecino del Ejido Díaz Ordaz, en el municipio de Cajeme, Don Espiridión fue entrevistado mientras se dirigía a la comunidad de El Henequén, recorrido que realiza con frecuencia y que alcanza hasta tres kilómetros pedaleando.
Aunque la edad lo ha encorvado un poco su espalda y le ha traído algunas dolencias, su actitud es jovial y optimista, incluso con ese toque de humor con el que a veces reniega de los malestares propios de los años.
“Desde los 13 años aprendí a andar en bicicleta, nadie me enseñó. Ahorita ya he comprado como unas 20 bicicletas”, expresó con orgullo.
Don Espiridión formó una familia junto a Doña Lorenza, con quien procreó ocho hijos, además de contar con 30 nietos y bisnietos.
Durante toda su vida ha trabajado en el campo y, actualmente, continúa activo realizando labores de limpieza en lotes baldíos y áreas arboladas.
Su presencia no pasa desapercibida, pues la gente lo observa con admiración cuando lo ven circular en su vehículo de dos ruedas. Su hija Hilda expresó el orgullo que siente por su padre.
“Yo lo veo muy sano y muy activo; siempre anda en movimiento con su bicicleta y gracias a eso no tiene diabetes, ni hipertensión, ni ninguna enfermedad grave”, comentó.


