El Nuevo Libramiento Norponiente de Hermosillo permitirá desviar más de un millón de vehículos al año fuera de la zona urbana, principalmente transporte de carga, lo que contribuirá a reducir el congestionamiento vial, el deterioro de las calles y mejorar la competitividad de la capital sonorense, informó el presidente municipal Antonio Astiazarán Gutiérrez.
La obra, cuya construcción inició en septiembre de 2025, continuará durante este año bajo un esquema de inversión público-privada, y representa la primera concesión municipal de este tipo en la historia de México.
“Es una obra muy importante que se estará ejecutando también este año y que nos ayudará mucho, no solo a darle más competitividad a la ciudad, sino sobre todo también poder sacar el transporte de carga de nuestra ciudad que tanto daño causa a nuestras calles y que tantos problemas nos ocasiona con el congestionamiento”, expresó el alcalde.

De acuerdo con el proyecto, el libramiento tendrá una extensión total de 30 kilómetros, de los cuales 15 kilómetros corresponden a nueva construcción y 14.9 kilómetros a la rehabilitación de caminos ya pavimentados.
La ejecución se realizará en tres etapas, con una conclusión proyectada para el primer trimestre de 2027.
La primera etapa contempla la ampliación de 3.8 kilómetros de la vialidad que conecta la carretera estatal número 100 con la planta de ciclo combinado de Unión FENOSA, la cual pasará de dos carriles a cuatro carriles, con un camellón central de cuatro metros de ancho, incrementando así la capacidad y seguridad del tránsito.
Entre los principales beneficios del Libramiento Norponiente se encuentra la creación de una ruta más rápida y segura para quienes se dirigen a Bahía de Kino, sin necesidad de atravesar la ciudad, así como una vía estratégica para el traslado de mercancías desde la costa de Hermosillo y los parques industriales del poniente hacia el norte del estado.
El proyecto también busca reducir el tránsito pesado en vialidades clave como los bulevares García Morales, Quiroga, Progreso y Solidaridad, además de sentar las bases para la conexión futura de otras vialidades, en el marco de un crecimiento urbano ordenado para la capital de Sonora.



