Ciudad de México.- El periodista sonorense Julián Mazoy fue liberado tras pasar 17 horas retenido e incomunicado en la zona fronteriza entre Venezuela y Colombia, después de que denunciara una detención presuntamente ilegal por parte de autoridades venezolanas.
La detención ocurrió mientras Mazoy y el periodista colombiano Jeff Martínez intentaban cruzar la frontera por el paso de Tienditas hacia territorio venezolano.
El caso se volvió viral en redes sociales al difundirse que ambos comunicadores estaban incomunicados y sin contacto con sus familiares o colegas.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP) alertó sobre la desaparición de los periodistas y señaló que entre el 5 y 7 de enero se han registrado varias detenciones y deportaciones de comunicadores en la misma zona.
Tras su liberación, Mazoy compartió un mensaje en video: “Después de 17 horas de estar retenidos ilegalmente por el delito de ser periodistas en territorio venezolano, por fin hemos sido liberados el periodista Jeff Martínez y yo”.
El reportero, quien colabora con medios en Sonora y a nivel nacional, explicó que la presión mediática y en redes sociales fue clave para su liberación.
“17 horas sin poder hablar con nuestra familia, 17 horas, con la intención de sostenernos cantidades infinitas más de tiempo… Un abrazo a todos, estoy bien. Gracias por la presión que ejercieron para que el Gobierno venezolano se viera obligado a soltarnos y que solamente por eso se detuvo esta pesadilla”, señaló.
🚨 Ayer prometí la historia. Esta es:
— Julián Mazoy (@MazoyJulian) January 8, 2026
Gracias a @sdpnoticias y a @farreola.
Solo hay dos compromisos en SDP: la audiencia y la verdad. Ahí, me permitieron buscar la verdad hasta las últimas consecuencias. Hasta terminar en un interrogatorio militar.
pic.twitter.com/KDAC68tvLG
El SNTP confirmó que durante la detención ambos periodistas sufrieron lo que calificaron como “violencia psicológica”, recibieron amenazas y sus equipos de trabajo y teléfonos fueron revisados y vaciados por las autoridades.
En sus declaraciones, Mazoy detalló las condiciones de la retención:
“Por fortuna estamos bien. No fuimos golpeados ni torturados físicamente, pero sí psicológicamente. Fuimos retenidos ilegalmente por el servicio de inteligencia bolivariano, en cuartos que claramente se usan para tortura: con correas de cuero, camisas de fuerza, cadenas en el suelo y el techo, cucarachas y cubetas con agua. Todo esto como presión psicológica para que confesáramos que éramos periodistas o agentes extranjeros intentando influir en la política interna de Venezuela”.
Agregó que temían ser trasladados a Caracas y permanecer incomunicados durante semanas:
“El único motivo por el que fuimos liberados fue la presión mediática y la atención internacional, porque el gobierno desearía que esto no se supiera”, indicó Mazoy.


