El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó públicamente a Nicolás Maduro de ser responsable de la muerte de “millones de personas” y de operar una supuesta “cámara de tortura” en el centro de Caracas, durante un discurso ofrecido ante congresistas en el Centro Kennedy.
Las declaraciones se dieron tras la reciente operación militar estadounidense en Venezuela, que, según Trump, concluyó con la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
De acuerdo con lo publicado por New York Times, que citó fuentes cercanas a la Casa Blanca, el mandatario estadounidense compartió detalles poco conocidos sobre la intervención y utilizó un tono particularmente duro contra el líder venezolano. En su alocución del martes, Trump afirmó que las autoridades estadounidenses llevaban “años y años” detrás de Maduro, a quien describió reiteradamente como “violento”.
Durante el discurso, Trump sostuvo que el gobierno venezolano habría mantenido una cámara de tortura activa en pleno centro de Caracas y responsabilizó directamente a Maduro de graves actos de violencia contra la población. El presidente estadounidense aseguró que estas acusaciones formaron parte de los motivos centrales que llevaron a la intervención militar ejecutada el fin de semana anterior.
El New York Times señaló que, según fuentes del entorno presidencial, la relación entre Trump y Maduro se deterioró aún más luego de que el mandatario venezolano respondiera con un baile público a una propuesta de diálogo de la administración estadounidense. Ese gesto habría sido interpretado por Trump como una burla personal y una señal de falta de voluntad para negociar.
Trump también afirmó que Maduro intentó ridiculizarlo en actos públicos, al imitar su estilo de baile durante apariciones multitudinarias. Estas referencias fueron utilizadas por el presidente estadounidense para reforzar su caracterización del mandatario venezolano como un dirigente autoritario y violento, según el reporte del diario.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de alta tensión diplomática entre Washington y Caracas. Trump presentó la operación militar como el desenlace de una prolongada estrategia de inteligencia destinada, según sus palabras, a poner fin a lo que calificó como un “régimen criminal”. Funcionarios estadounidenses citados por el New York Times justificaron la acción por la negativa del gobierno venezolano a entablar negociaciones y por las denuncias persistentes de violaciones a los derechos humanos.
No obstante, el propio medio estadounidense precisó que la Casa Blanca no presentó pruebas directas que respalden la cifra de “millones de personas” mencionada por Trump ni evidencias sobre la existencia de la presunta cámara de tortura. Organizaciones internacionales han documentado abusos y represión en Venezuela, aunque no han avalado cifras de esa magnitud.

El evento en Washington contó con la presencia de legisladores de ambas cámaras del Congreso y altos mandos militares. Tras el discurso, funcionarios del gobierno insistieron en la necesidad de coordinar acciones con la comunidad internacional y señalaron que la detención de Maduro y de Cilia Flores podría representar un cambio relevante en el panorama geopolítico regional.
Según el New York Times, Trump no detalló los próximos pasos de Estados Unidos tras la captura de los líderes venezolanos, aunque miembros de su administración indicaron que la política hacia Venezuela continuará orientada a impulsar una transición hacia un nuevo gobierno. Las declaraciones del presidente se enmarcan, de acuerdo con el diario, en una estrategia de presión sostenida contra gobiernos que Washington considera autoritarios y responsables de abusos contra la población civil.


