México advirtió este lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU que la “agresión militar” de Estados Unidos contra Venezuela pone en “grave riesgo” la estabilidad política y la seguridad de América Latina y el Caribe, y llamó al organismo internacional a actuar con decisión frente a lo que consideró una violación del derecho internacional.
Durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, el representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, afirmó que “el Gobierno de México ha hecho explícita ya su posición de condena a la agresión militar del pasado 3 de enero contra objetivos en territorio de Venezuela en clara violación del artículo segundo de la carta de las Naciones Unidas”.
El embajador recordó que, pese a las diferencias políticas entre los países, América Latina y el Caribe se ha consolidado como una zona de paz, y advirtió que “la violación actual de este frágil equilibrio pone en grave riesgo la estabilidad política y la seguridad de la región, así como el bienestar de nuestros pueblos”.
Vasconcelos sostuvo que este tipo de acciones “no deben permitirse, pues constituyen un severo golpe a la carta y al multilateralismo”, y alertó sobre las consecuencias regionales del uso de la fuerza.
Asimismo, señaló que “la retórica que apunta hacia un escalamiento o expansión de las acciones militares, incluidos otros países de nuestra región, amenaza la estabilidad regional”.
El diplomático advirtió también que los cambios de régimen impulsados por actores externos y la aplicación de medidas extraterritoriales no solo son contrarios al derecho internacional, sino que históricamente han profundizado conflictos y debilitado el tejido social y político de las naciones.
En apego a los principios constitucionales de política exterior de México y a su vocación pacifista, Vasconcelos reiteró que “el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes”.
En ese contexto, retomó el llamado de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que la ONU intensifique sus gestiones, y reafirmó que el país está dispuesto a “apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que promueva la paz en la región”.
Finalmente, lamentó que el Consejo de Seguridad haya abordado la crisis hasta este momento y subrayó que se trata de “una grave situación que pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales”.
EFE


