Roma, Italia.– El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, protagonizó un nuevo episodio durante uno de sus viajes al extranjero, luego de ser confrontado por un ciudadano mexicano en una tienda de la capital italiana, hecho que quedó registrado en video y se difundió ampliamente en redes sociales.
La grabación fue publicada por un usuario identificado como Roberto Quijano, quien se presenta como originario de Baja California y promotor del sector industrial en Norteamérica.
Lo vimos primero en la Moncler de Rinascente. Hay niveles con don Changoleón 💅 pic.twitter.com/7Be2AezkDR
— Roberto Quijano (@RobertoQuijanoL) January 4, 2026
En el video, Quijano aborda al legislador dentro del establecimiento y le pregunta: “¿qué se siente estar en Roma?”.
Fernández Noroña responde: “Pues muy bien, ¿crees que tú eres el único que tiene derecho de estar en Roma?, pues no, mi amigo”, mientras una persona que lo acompaña lanza la expresión “pobre idiota”.
Durante el intercambio, el ciudadano acusa al senador de agredirlo, a lo que Fernández Noroña responde que no le ha hecho nada.
En el video también se escucha al interlocutor reclamarle por encontrarse de viaje en Italia mientras, asegura, México atraviesa una crisis, además de reprocharle su respaldo al presidente venezolano Nicolás Maduro y llamarlo “corrupto”.
El encuentro habría ocurrido en el centro comercial Rinascente, ubicado cerca de la Fuente de Trevi y la Plaza España, una de las zonas comerciales más exclusivas de Roma, conocida por albergar marcas de lujo.
Hasta el momento del incidente, el senador no había compartido en su cuenta de X información ni imágenes sobre su visita a Roma, aunque su perfil se mantenía activo con publicaciones relacionadas con la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro.
Posteriormente, Fernández Noroña se pronunció sobre el video y negó haber agredido al ciudadano. Afirmó que se trataba de un simpatizante del PAN y aseguró que incluso evitó que fuera atropellado durante el altercado.
No es la primera vez que el legislador defiende públicamente su derecho a viajar y hacerlo en primera clase, al sostener que la política de austeridad corresponde al ejercicio del gobierno y que cada funcionario puede disponer libremente de sus ingresos personales.


