Hermosillo, Sonora.– “Es el primer paso para que se dé realmente la libertad en Venezuela y empiece un gobierno de transición”: La confirmación de la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos tomó por sorpresa a la comunidad venezolana residente en Hermosillo, donde la noticia generó reacciones inmediatas de asombro, alivio y ánimo entre quienes siguen de cerca la situación de su país de origen.
Pablo Medina, licenciado en Comunicación Social y residente venezolano en esta ciudad, relató que la información le llegó durante la madrugada del 3 de enero, alrededor de las tres de la mañana, a través de redes sociales. Explicó que, en un primer momento, dudó de la veracidad del reporte, al considerar que podía tratarse de una versión falsa o un distractor informativo.
El testimonio indicó que, tras revisar diversas publicaciones en la red social X y observar imágenes y reportes sobre explosiones y movimientos militares en Caracas, decidió comunicarse con su familia en Venezuela. Señaló que logró establecer contacto y que sus familiares confirmaron que los hechos difundidos coincidían con lo que se vivía en la capital, donde se escucharon fuertes detonaciones durante varias horas.
Medina describió que, pese a la alarma inicial, la noticia provocó en él una sensación de alivio y satisfacción. Consideró que la captura de Maduro representó un primer avance hacia un cambio político profundo y la posibilidad de un proceso de transición que permita, a su juicio, el regreso de la libertad al país sudamericano.
El residente explicó que sus familiares vivieron momentos de tensión debido al estruendo de las explosiones, las cuales compararon con un sismo por la intensidad del sonido. Precisó que los ataques se concentraron en zonas estratégicas y militares de Caracas, así como en áreas cercanas a La Guaira y al aeropuerto internacional de Maiquetía, sin que hasta el momento se reportaran afectaciones a la población civil.
“Empecé a llamar a mi familia en Venezuela y afortunadamente todavía tenían señal, todavía tenían luz y me pudieron contestar y me pudieron ratificar que sí, efectivamente lo que estábamos viendo en redes sociales era lo que estaba sucediendo y ellos desde allá vivieron momentos de angustia porque se escuchaban las detonaciones y a como lo describen era como una especie de terremoto”.
De acuerdo con su versión, la noticia también impactó a otros venezolanos que radican en Hermosillo. Comentó que, desde las primeras horas, mantuvieron comunicación constante para compartir información y expresar sus reacciones, en un ambiente que describió como de esperanza colectiva, aunque marcado por el desconcierto ante un hecho que muchos consideraron impensable.
Medina afirmó que, entre la comunidad, predominó un sentimiento de alegría contenida, sin planes inmediatos de celebraciones públicas. Señaló que el acontecimiento generó una especie de impacto emocional generalizado, ya que no esperaban presenciar un suceso de esta magnitud, por lo que muchos permanecieron en vela siguiendo el desarrollo de los acontecimientos.
“Yo creo que todos estamos todavía en una especie de shock colectivo porque nunca pensamos que nuestros ojos fueran a ver este acontecimiento. Entonces yo creo que estamos todavía todos muy contentos, pero a la vez como en un shock. (5:58) No hemos dormido bien tampoco”.
Con siete años de residencia en Hermosillo y catorce en México, explicó que emigró de Venezuela por motivos políticos y personales, al no querer desarrollarse en un entorno que calificó como autoritario. Añadió que la detención de Maduro fortaleció su deseo de regresar algún día a su país para reencontrarse con su familia en un contexto distinto.
Finalmente, sostuvo que, aunque reconoció que aún quedaba un proceso largo por delante, percibió la operación como una señal positiva. Desde su perspectiva, el hecho marcó el inicio de una etapa distinta para Venezuela, motivo por el cual expresó sentirse contento y optimista, tanto a nivel personal como en representación de otros connacionales que viven actualmente en Hermosillo.


