Autoridades sanitarias confirmaron este jueves el primer caso de gusano barrenador en el Estado de México (Edomex), luego de detectar una gusanera en una cabra en el municipio de Tlatlaya, ubicado en la región sur de la entidad, lo que derivó en la emisión de una alerta sanitaria preventiva.
Por su parte, la Secretaría del Campo del Edomex informó que la larva fue localizada en una herida que no recibió atención oportuna, condición que favoreció la infestación.
El caso fue corroborado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y por la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA).
Como medida de contención, las autoridades exhortaron a los productores a realizar una revisión diaria del ganado, así como al lavado y desinfección inmediata de heridas, además del uso de polvos curativos y preventivos, con el fin de cortar el ciclo de la plaga.
El Gobierno del Estado de México señaló que, en coordinación con instancias federales y organizaciones ganaderas, se mantiene una búsqueda activa de posibles casos sospechosos, aunque la alerta permanece en fase preventiva.
Asimismo, se prevé una reunión con alcaldes y productores del sur de la entidad para reforzar la estrategia de atención y difusión sanitaria en la región centro del país.
Por su parte, Senasica reiteró el llamado a los productores a reforzar las medidas básicas de manejo sanitario bajo el lema “Sin heridas no hay gusaneras”, enfatizando la atención inmediata de lesiones y el reporte temprano de casos.
A nivel nacional, se contabilizan más de 410 casos activos de gusano barrenador en ganado bovino, concentrados principalmente en el sur del país, donde estados como Oaxaca registran 168 casos.
Recientemente, también se confirmó un caso en Tamaulipas, lo que evidencia la expansión de la plaga desde el sur hasta el norte del territorio nacional.
Desde noviembre de 2024, Estados Unidos mantiene suspendidas las importaciones de ganado vivo desde México debido a esta amenaza sanitaria, una decisión que autoridades mexicanas calificaron como unilateral y que, según productores, ha generado pérdidas superiores a 800 millones de dólares en poco más de un año.
El Gobierno de México informó que el pasado 3 de diciembre amplió las medidas de control para contener la plaga, la cual afecta principalmente al ganado bovino, aunque también puede presentarse en especies domésticas, silvestres e incluso en humanos.
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Las exportaciones de ganado mexicano han sido históricamente relevantes para el mercado estadounidense, con un promedio de más de un millón de cabezas anuales, lo que representa cerca del 60 por ciento de las importaciones de ganado vivo de ese país y alrededor del 3 por ciento de su hato nacional.
Con información de EFE


