Por Dennis García
Hermosillo, Sonora.— El programa de hoy tuvo un arranque estremecedor con un relato que puso en alerta a toda la audiencia: una familia que aceptó tamales de unos desconocidos y horas después encontró gusanos al abrirlos. Esta advertencia abrió la conversación con las creadoras del podcast “Morras Malditas”, Maldo y Janis, quienes visitaron el estudio para compartir relatos paranormales, experiencias familiares y creencias profundamente arraigadas en estas fechas decembrinas.
A partir de esta anécdota, las invitadas hablaron sobre la importancia de tener cuidado con los regalos que se reciben, especialmente comida, pues muchas historias populares mezclan superstición, energía y advertencias que pasan de generación en generación.
La conductora Ariadna Ibarra sumó su propia experiencia al recordar una muñeca blanca de porcelana que le regaló una tía y que desde pequeña le provocó miedo: “algo tenía esa muñeca”, coincidió toda su familia, quienes siempre sintieron que el objeto tenía una presencia inquietante.
Por su parte, Maldo profundizó en los rituales navideños, especialmente en la idea de que durante diciembre se abren portales energéticos y se vuelven más comunes las manifestaciones o experiencias extrañas dentro de los hogares.
Janis compartió una historia popular de su ciudad: la tienda donde, según cuentan, en Navidad ‘quien entra ya no sale’, aportando un toque misterioso que encendió la curiosidad de todos.
La charla también dio espacio al humor cotidiano: Cassandra López confesó que se metió debajo de la mesa la noche del 24 para atraer pareja, siguiendo una tradición clásica de Año Nuevo para encontrar novio o marido.
Más adelante, Janis narró uno de los momentos más impactantes del programa: un sueño repetitivo y angustiante en el que despertaba una y otra vez dentro del mismo sueño. Lo relacionó con un espejo frente a su cama, objeto que en muchas creencias abre puertas a energías no deseadas mientras dormimos.
El tema de los duendes también tomó fuerza cuando Maldo contó que su hermano los ve desde niño: seres pequeños, traviesos, protectores de los menores y frecuentemente vinculados al folclore mexicano.
Cerca del cierre, Ariadna guió la conversación hacia los sueños familiares y el vínculo entre generaciones, explicando cómo abuelos, madres y padres suelen compartir señales, intuiciones o creencias que conectan con lo sobrenatural.
Finalmente, Maldo y Janis enviaron un mensaje que marcó el tono del episodio:lo sobrenatural no tiene por qué dar miedo; muchas veces son historias, memorias o energías que acompañan a las personas y forman parte de la identidad cultural de cada familia.



