Luego de meses de lucha, el estudiante Fernando Flores, joven con autismo expulsado de la escuela de Psicología de la Universidad de Sonora (Unison), fue reinstalado en su licenciatura y regresó a sus clases presenciales para continuar con sus estudios universitarios.
En 2024, Fernando fue acusado por sus compañeros de tener conductas violentas y cometer agresiones en su contra y de sus maestros, aunque aseguraron que las quejas por su actitud no tenían relación con trastorno del espectro autista.
Después de las acusaciones, las autoridades universitarias decidieron expulsar a Fernando por supuestamente representar un riesgo para la comunidad. Pero la lucha por sus derechos no termino ahí.
Fueron los padres de Fernando, así como otros alumnos de la Universidad de Sonora, quienes defendieron al estudiante, señalando que no era violento, sino que sus actitudes se debían al trastorno del espectro autista, el cual estaba siendo atendido por especialistas.
Fue también la Procuraduría de la Defensa de las Personas con Discapacidad de Sonora, encabezada por Cervando Flores Castelo, la institución que defendió a Fernando y su derecho a la educación.
Si bien no fue reincorporado a clases presenciales, a finales de 2024 el joven pudo continuar sus estudios en línea a través de un procedimiento legal y mientras las autoridades universitarias decidían el futuro de su estadía en Unison.
Este miércoles 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el titular de la Procuraduría dio a conocer que después de meses de lucha, y tras enfrentar una demanda penal en su contra, Fernando ha regresado a las aulas de Unison, en un proceso cuidado y logrado por la misma universidad, familiares y autoridades.