La celebración de la Semana Santa en Jerusalén se ha visto profundamente alterada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, dejando una ciudad sin peregrinos y con sus principales actividades religiosas suspendidas.
El Patriarcado Latino de Jerusalén confirmó que “los asuntos relativos a las celebraciones de la Semana Santa en la Iglesia del Santo Sepulcro fueron resueltos” con las autoridades de Israel, y confió en que haya “soluciones” para garantizar la oración en todos los lugares santos.
Momentos de tensión se vivieron dentro de un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social, luego de que un roedor cayera presuntamente desde el techo en el área de comedor del personal, generando incomodidad entre pacientes y trabajadores.