Un inusual protagonista acaparó la atención mundial durante la celebración de la Eid al-Adha: un búfalo albino en Bangladesh, apodado “Donald Trump” por su peculiar mechón rubio, logró salvarse del sacrificio tras volverse viral en redes sociales.
El animal, cuyo aspecto recordaba al característico peinado del presidente estadounidense Donald Trump, captó rápidamente la atención de usuarios en redes sociales, generando miles de reacciones y comentarios.
Ante la creciente viralidad —y el riesgo de disturbios o presión social— las autoridades de Bangladesh decidieron intervenir en el caso.




Reembolso y traslado al zoológico
De acuerdo con reportes de Reuters y CNN, el gobierno optó por reembolsar al comprador del animal y trasladarlo al zoológico nacional en Daca, donde ahora permanece bajo resguardo.
La decisión evitó que el búfalo fuera sacrificado durante la festividad, en la que tradicionalmente se realizan ofrendas animales.
El poder de las redes… incluso en tradiciones
El caso ha sido señalado como un ejemplo del impacto que pueden tener las redes sociales en decisiones públicas, incluso en contextos profundamente arraigados en tradiciones religiosas.
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La historia de “Donald Trump” no solo se volvió tendencia, sino que abrió debate sobre el papel de la opinión pública digital en temas culturales y de bienestar animal.


