Caracas, Venezuela.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este jueves que, de tener que viajar a Washington, lo haría “de pie” y “caminando”, pero no “arrastrada”, declaraciones que se producen 12 días después de la captura en Caracas del mandatario Nicolás Maduro por tropas estadounidenses.
“No es que la presidenta encargada tiene miedo porque está amenazada. No. Venezuela toda está amenazada (…). Si algún día me tocase, como presidenta encargada, ir a Washington lo haré de pie, caminando, no arrastrada. Lo haré con la bandera tricolor”, expresó Rodríguez durante la rendición de la memoria y cuenta en nombre de Maduro.
En su mensaje, la mandataria acusó a Estados Unidos de restringir las posibilidades de Venezuela para comercializar productos de su industria petrolera en el extranjero, a través de lo que calificó como un “bloqueo naval”, el cual —aseguró— se produjo antes de la captura de Maduro, con el despliegue militar en aguas internacionales del Caribe.
Rodríguez sostuvo que, pese a este escenario, existe un plan para el nuevo año, aun con las limitaciones que atribuye al “bloqueo”.
Recordó que en diciembre pasado, Estados Unidos ordenó la confiscación de buques petroleros sancionados que ingresaran o salieran de Venezuela, una medida que, a su juicio, fue un paso previo a la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, tras un ataque militar ocurrido el 3 de enero en Caracas y otras regiones del país.
Dijo que estos hechos dejaron “una mancha” en la relación bilateral.
“Hay una mancha en nuestras relaciones cuando cruzaron la línea roja, atacaron, agredieron, mataron, invadieron y secuestraron al presidente Maduro y la primer dama. Es una mancha en las relaciones entre los Estados Unidos y Venezuela”, manifestó.
Pese al tono crítico, Rodríguez reiteró su disposición a avanzar en una “agenda de cooperación” con Estados Unidos. Señaló que este miércoles sostuvo una conversación telefónica con el presidente Donald Trump, en la que abordaron, según indicó, una “agenda de trabajo bilateral” y “asuntos pendientes”, en el contexto de una posible evaluación para restablecer relaciones diplomáticas, rotas desde 2019.
El Gobierno chavista sostiene que estos acercamientos buscan “defender la paz de Venezuela” por la vía diplomática, así como garantizar “la seguridad y tranquilidad” de Maduro y Flores, quienes permanecen detenidos en Nueva York.
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Durante su intervención, Rodríguez también propuso una reforma a la ley de hidrocarburos y solicitó a la Asamblea Nacional aprobar un nuevo marco legal, en medio de presiones de inversionistas estadounidenses para facilitar su acceso a la industria petrolera venezolana.
“Hemos traído el proyecto de ley de reforma parcial de la ley orgánica de hidrocarburos” con el que se atraerían “flujos de inversiones que sean incorporados a nuevos campos (petroleros), a campos donde nunca se ha hecho inversión y campos donde no hay infraestructura”, explicó.
Actualmente, la legislación establece que Petróleos de Venezuela (PDVSA) participe de manera mayoritaria en los proyectos desarrollados junto con socios extranjeros. Rodríguez no ofreció detalles sobre los cambios planteados en la propuesta.
Finalmente, anunció la creación de dos fondos —uno de protección social y otro de infraestructura— que se financiarán con ingresos provenientes del sector petrolero.


