Aunque hasta hace poco parecía parte de la ciencia ficción, un equipo de científicos logró desarrollar pastillas que podrían retrasar el envejecimiento en perros. En la actualidad, estos tratamientos se encuentran en fase de ensayos clínicos, cuyo objetivo es evaluar su seguridad y efectividad en animales de compañía.
El avance despertó un fuerte interés en la comunidad científica, ya que se trata de los estudios más grandes jamás realizados en mascotas y podría sentar las bases para futuras investigaciones en humanos.
Ensayos clínicos históricos para aumentar la longevidad canina
Los investigadores llevan adelante dos ensayos clínicos independientes, considerados históricos por su escala y alcance. Ambos estudios buscan desarrollar una pastilla capaz de:
- <u>retrasar los procesos biológicos del envejecimiento</u>
- <u>mejorar la calidad de vida de los perros adultos y mayores</u>
- <u>extender la longevidad saludable, no solo la expectativa de vida</u>
El foco no está puesto únicamente en que los perros vivan más años, sino en que envejezcan de forma más saludable, con menos enfermedades asociadas a la edad.
Por qué los perros son clave para estudiar el envejecimiento
Los perros comparten numerosos aspectos biológicos con los humanos. Entre ellos, los científicos destacan que:
- <u>envejecen más rápido, lo que permite observar resultados en menos tiempo</u>
- <u>conviven en entornos similares a los de las personas</u>
- <u>desarrollan enfermedades asociadas a la edad, como problemas cardíacos, articulares y cognitivos</u>
Estas características los convierten en un modelo ideal para estudiar el envejecimiento, sin recurrir inicialmente a ensayos en humanos.
Qué buscan las pastillas antienvejecimiento
Según los científicos, el objetivo principal es intervenir en procesos celulares clave, entre ellos:
- <u>el deterioro metabólico</u>
- <u>la inflamación crónica</u>
- <u>el daño celular acumulado con el paso del tiempo</u>
Si los resultados son positivos, estas pastillas podrían marcar un antes y un después en la medicina veterinaria y, al mismo tiempo, abrir nuevas líneas de investigación sobre la longevidad humana.
¿Podría aplicarse este avance en humanos?
Aunque los estudios están pensados exclusivamente para perros, los investigadores no descartan que, a futuro, los mismos mecanismos puedan adaptarse para tratamientos en personas.
De hecho, uno de los grandes objetivos a largo plazo es comprobar si los beneficios observados en animales pueden trasladarse, con los ajustes necesarios, al envejecimiento humano.


