La magnitud de la tragedia en Venezuela continúa en aumento. Las autoridades elevaron este jueves a 235 el número de personas fallecidas y a más de 4 mil 300 la cifra de lesionados tras los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron el centro del país el pasado 24 de junio, provocando el colapso de edificios, viviendas e infraestructura estratégica.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, confirmó el nuevo balance durante una intervención transmitida por Venezolana de Televisión, donde informó que las cifras preliminares, que inicialmente reportaban 164 fallecidos y 971 heridos, fueron actualizadas conforme avanzan las labores de búsqueda y rescate.
La mandataria también anunció que brigadas especializadas de distintos países comenzarán a llegar a Venezuela para sumarse a las operaciones de auxilio en las zonas más afectadas por el desastre.
Los movimientos telúricos ocurrieron con pocos minutos de diferencia. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer sismo alcanzó una magnitud de 7.2 y tuvo su epicentro al oeste de Morón, en la costa del Caribe venezolano, a unos 168 kilómetros de Caracas, con una profundidad de 13 kilómetros.
Poco después se registró un segundo terremoto, de magnitud 7.5, cuyo epicentro se localizó a 16 kilómetros al suroeste de Morón y a una profundidad de 10 kilómetros, intensificando los daños en varias regiones del país.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, informó que los sismos fueron perceptibles en numerosos estados venezolanos y señaló que uno de los puntos con mayores afectaciones fue el sector de Altamira, en Caracas, donde se reportó el colapso de edificios y viviendas.

Las autoridades también confirmaron daños en inmuebles públicos, hospitales, edificios gubernamentales y zonas habitacionales. Como medida preventiva, el Gobierno ordenó la suspensión del suministro de gas doméstico en Caracas y La Guaira para reducir el riesgo de explosiones.
La emergencia obligó además al cierre del Aeropuerto Internacional de Maiquetía y a la suspensión de los servicios del Metro de Caracas y del sistema ferroviario nacional, mientras continúan las evaluaciones estructurales y los trabajos para restablecer la infraestructura crítica.
Con cientos de rescatistas desplegados y apoyo internacional en camino, las autoridades mantienen la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros, por lo que el número de víctimas podría seguir aumentando en las próximas horas.



