La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que podría invitar al pato Merlín a La Mañanera del Pueblo, luego de que el ave se volviera viral en redes sociales y comenzara a ser considerada como la mascota no oficial del Mundial 2026 en México.
“Este tema del pato Merlín, que puede parecer algo menor. La voy a invitar, Karla se llama, a que traiga a Merlín a la mañanera. Ayer estaba viendo una fotografía de patos, con las distintas camisetas de la liga de Canadá, que ya se venden. Es un símbolo pequeñito de nuestra cultura”, declaró la mandataria mexicana en su conferencia matutina de este 19 de junio en Palacio Nacional.
La presidenta agregó que la viralización del personaje no estaba prevista, pero se ha convertido en una tendencia que genera interacción y alegría en redes sociales y medios de comunicación. “Merlín se volvió famoso, solo en México”, expresó.

Asimismo, señaló que la mejor forma de fortalecer las campañas turísticas, además del trabajo de la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, es a través del boca a boca entre los visitantes extranjeros.
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El fenómeno del pato Merlín ha cruzado fronteras tras convertirse en una inesperada figura viral rumbo a la Copa del Mundo. Originario de la Ciudad de México, se trata de un pato blanco que acompaña diariamente a su dueña, Karla Ivette, y a su hijo Cristian en la venta de bebidas.
El animal, que viste calcetines y una camiseta verdiblanca, alcanzó notoriedad tras aparecer en celebraciones por el triunfo de México sobre Sudáfrica, lo que generó millones de reproducciones y atención de medios internacionales como The Associated Press y The New York Times.

Su popularidad llegó hasta Vancouver, donde aficionados canadienses han comenzado a vestir patos y comercializar figuras inspiradas en el ave mexicana. Incluso la FIFA grabó un comercial con el personaje, aunque especialistas han señalado que no enfrenta restricciones legales mientras no sea utilizado como imagen oficial del torneo.
Para el académico Pedro Rosete, este caso refleja cómo una figura espontánea puede superar campañas institucionales y, en algunos casos, incluso a las mascotas oficiales del Mundial. Así, un pato, una camiseta y un fenómeno digital han terminado por convertirse en símbolo de creatividad y alegría rumbo a la fiesta futbolera.


