CHICAGO- El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, murió este martes 17 de febrero a los 84 años. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado en Instagram, en el que señalaron que falleció “en paz” y “rodeado de su familia”.
Jackson no fue solo un pastor bautista de discurso potente. Durante más de seis décadas se convirtió en una voz incómoda para el poder y en un puente entre las calles y la política institucional en Estados Unidos. Fue reconocido con la Medalla Presidencial de la Libertad y fundó la organización Rainbow PUSH Coalition, desde donde impulsó causas relacionadas con la justicia racial, los derechos económicos y la participación política de las minorías.
“Fue un líder servidor, no solo de nuestra familia, sino de los oprimidos y marginados en todo el mundo”, expresó la familia Jackson en su mensaje. “Su fe inquebrantable en la justicia, la igualdad y el amor inspiró a millones. Pedimos que su memoria se honre continuando la lucha por esos valores”.
En noviembre de 2025, Rainbow PUSH informó que Jackson había sido hospitalizado y se encontraba bajo observación médica debido a una parálisis supranuclear progresiva (PSP), una enfermedad cerebral degenerativa que afecta el equilibrio, la movilidad, la deglución y el movimiento ocular, de acuerdo con la Clínica Mayo. Días después, la familia aclaró que estaba estable y negó las versiones sobre un supuesto soporte vital: “Respira sin ayuda de máquinas”, precisaron entonces.
Los detalles sobre el servicio religioso y los homenajes públicos serán anunciados en los próximos días por la propia organización.
De Greenville al corazón del movimiento por los derechos civiles
Nacido el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, Jesse Jackson creció en un sur profundamente marcado por la segregación racial. Su trayectoria pública cambió para siempre cuando se sumó al círculo cercano del reverendo Martin Luther King Jr. en la década de 1960.
Jackson participó en las marchas y campañas que transformaron la legislación estadounidense en materia de derechos civiles. Estuvo con King la mañana del 4 de abril de 1968, el día en que fue asesinado en el Motel Lorraine, en Memphis, Tennessee. Décadas después, todavía hablaba de ese momento con dolor. En 2018 dijo al diario The Guardian que recordarlo era “como arrancarse una costra de una herida”, una pérdida que simbolizaba cómo “un hombre de amor fue asesinado por el odio”.
De activista a aspirante presidencial
Jackson también intentó llevar esa agenda a la Casa Blanca. Se postuló a la presidencia en 1984 y 1988, en campañas que, aunque no lograron la nominación demócrata, ampliaron la conversación política sobre raza, pobreza y representación. Su candidatura de 1988 fue particularmente significativa: logró victorias en varias primarias y demostró que una coalición diversa podía competir en el escenario nacional.
Más allá de la política electoral, mantuvo un perfil internacional. En 1999 jugó un papel clave en la liberación de tres soldados estadounidenses retenidos en Yugoslavia, tras negociar directamente con el entonces presidente Slobodan Milosevic.
Jesse Jackson representa una pieza central para entender la historia reciente de Estados Unidos: la lucha contra la discriminación, la construcción de alianzas multiculturales y el intento —a veces frustrado— de traducir la protesta social en cambios estructurales.
Su figura ayudó a abrir espacios que hoy ocupan líderes afroamericanos en la política, los medios y las instituciones. Con su muerte se cierra un capítulo importante del movimiento por los derechos civiles, pero también se reactiva una pregunta vigente en Estados Unidos: qué tanto ha avanzado y qué tanto falta en materia de igualdad racial y justicia social.
Pensamiento, oratoria y legado
Estas son algunas frases recurrentes en discursos, publicaciones y libros de Jesse Jackson.
“I am somebody.”
— Refrán motivador que Jackson popularizó para inculcar autoestima y dignidad en comunidades marginadas.
“Our lives begin to end the day we become silent about things that matter.”
— Mensaje sobre la importancia de alzar la voz contra las injusticias. (Atribuido a discursos y escritos de Jackson.)
“Keep hope alive!”
— Lema de su campaña presidencial de 1988; sintetiza su visión de un cambio progresivo y persistente.
“Nothing that is worth doing is completed in our lifetime…”
— Reflexión frecuente sobre la lucha continua por la justicia, que él mismo repitió en múltiples eventos y escritos.
“Freedom is not enough.”
— Declaración que subraya que la libertad legal sin equidad económica y social no completa la lucha por los derechos civiles


