
Es muy común que seguidores en redes, lectores, radioescuchas, televidentes y amigos nos pregunten sobre nuestros pronósticos de las elecciones. Este martes, en una comida-conferencia, la interrogante llegó: ¿quién crees que gane las elecciones intermedias, Gustavo?
Solicité que me proyectaran el suplemento #Ruta2027 del Heraldo Media Group como apoyo y después de una explicación rápida, una dama pidió permiso para interrumpirme, tomó el micrófono y soltó: “está mal planteada la pregunta. Debe ser: ¿cuándo crees que pierda Morena el poder?
Respondí rápidamente que cuando hay regímenes hegemónicos, una muy débil oposición y carencia absoluta de líderes, la única manera es que se peleen desde adentro. Es decir, que la lucha entre morenistas y las traiciones internas hagan de la 4T una gran pelea intestina. Ahí se acaba todo.
Hoy la lucha real es por conseguir las candidaturas para las 17 gubernaturas. Fuera de Querétaro y Aguascalientes, las otras 15 plazas parece que están decididas. Las elecciones constitucionales son mero trámite. Algo muy similar pasa en los 300 distritos federales, las diputaciones locales, presidencias municipales y alcaldías. Y hasta las elecciones judiciales.
Insistimos: la derrota de la 4T está en las peleas, traiciones, riñas, altercados, indisciplinas, disputas, contiendas, grescas, choques, divisiones y zafarranchos entre ellos.
PT y Verde lograron patear el nepotismo electoral y la no reelección hasta 2030, ¿podrán doblar a la Presidenta con la Reforma Electoral? Un Monreal amenaza por ir por la libre y el desgaste de La Barredora fue otro punto de grave rompimiento.
Los viajes en avión en clase business de personajes que hace unos años criticaban el dispendio del PRIAN; las mansiones de la nueva izquierda que hace unos años acusaba a los neoliberales que las habitaban, son otro signo de rompimiento de la 4T. ¿Y qué tal sus salones de belleza, relojes, autos y ropas de diseñador?
Alcaldes asesinos, extorsionadores y al servicio de cárteles, al igual que actos de terrible corrupción documentada, es otra raya más al tigre del debilitamiento del poderoso aparato electoral gubernamental.
La circulación, a partir de hoy, del libro de Julio Scherer y Jorge Fernández Menéndez es otra muestra ineludible de esa guerra por el poder político y económico desde adentro, desde el corazón mismo del movimiento creado por AMLO.
Ni Venganza Ni Perdón (Planeta) nos relata cómo se dan patadas por abajo y por arriba de la mesa, cómo luchan por el poder político y cómo hacen todo por acumular riqueza. Sí, hablamos de la izquierda, no es un libro que revela las suciedades del neoliberalismo, sino del primer gobierno emanado de Morena.
Que nadie le quede duda, si pierden es por sus luchas y enjuagues internos.
COLOFÓN
- En comisiones del Senado se aprobó el dictamen de la jornada laboral de 40 horas.
- Somos el país de la OCDE que más trabaja.
- El éxito de la reforma dependerá que no le cueste mucho más al empresario y que nos capacitemos todos para apostarle a la productividad.

