Aunque el nuevo paso a desnivel de los bulevares Colosio y Solidaridad incorporó vegetación nativa y sistemas innovadores de captación de agua, especialistas advierten que el proyecto presenta carencias importantes, particularmente en la falta de árboles que generen sombra y una mayor diversidad de especies.
Citlali Sierra, directora de la asociación Caminantes del Desierto, reconoció como un acierto el uso exclusivo de plantas nativas y la implementación de un sistema de captación de agua de lluvia, el cual permite infiltrar el recurso al subsuelo y reutilizar parte del agua para el riego de las áreas verdes mediante un sistema por goteo.
Sin embargo, la especialista señaló que, pese a contar con 30 especies diferentes, muchas de ellas se repiten de forma constante, lo que limita la biodiversidad del proyecto. Además, explicó que la mayoría de las plantas instaladas no generan sombra suficiente, un elemento clave para mitigar el calor y mejorar la experiencia de peatones en una zona con alta carga vehicular y extensas superficies de concreto.
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Sierra también cuestionó el destino de los árboles adultos que se encontraban previamente en la zona y que, según lo anunciado, serían rescatados y reubicados, sin que hasta ahora se tenga claridad sobre su paradero.
Finalmente, consideró que la falta de árboles de sombra y de mayor diversidad vegetal responde a decisiones tomadas desde la etapa de diseño, al dejar espacios reducidos para áreas verdes que impiden el crecimiento de especies de mayor tamaño, lo que representa —dijo— una oportunidad perdida para reducir el efecto de isla de calor en uno de los cruceros más transitados de Hermosillo.
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