El agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que disparó y causó la muerte de una mujer estadounidense durante una protesta en Minneapolis había estado involucrado meses antes en un incidente violento durante una redada, en el que fue arrastrado por un vehículo en fuga, según reportes de medios locales.
De acuerdo con esta información, el agente federal, identificado como Jonathan Ross, sufrió una herida en el antebrazo que requirió 20 puntos de sutura, luego de ser arrastrado aproximadamente 100 metros por un automóvil que escapó durante un operativo anterior.
El New York Times informó que el conductor involucrado en aquel episodio fue condenado por agresión el mes pasado. El diario detalló además que Ross reside en Minneapolis y cuenta con una trayectoria de diez años en equipos de respuesta especial del ICE.
Por su parte, el Minnesota Star Tribune, citando a una persona cercana al caso y documentos judiciales, señaló que el hecho ocurrió en junio pasado, cuando el agente participaba en la detención de Roberto Carlos Muñoz-Guatemala, ciudadano mexicano que ya había sido condenado y detenido con anterioridad.
Según el medio, el hombre desobedeció las órdenes de los agentes, incluida la instrucción de bajar la ventanilla del vehículo. Ante esta situación, Ross rompió la ventanilla trasera e introdujo el brazo para desbloquear la puerta, momento en el que el automóvil arrancó, provocando que el agente fuera arrastrado por varios metros.
Este antecedente ha sido citado como un elemento que podría reforzar la postura de la Administración de Donald Trump, la cual sostiene que Ross disparó contra Renee Good, de 37 años, porque la mujer dirigió su vehículo hacia él durante el operativo.
“¿No creen que quizás esté un poco sensible ante la idea de que alguien lo embista con un automóvil?”, declaró el vicepresidente JD Vance en una conferencia de prensa realizada en la Casa Blanca.
El Gobierno de Estados Unidos ha cerrado filas en respaldo a los agentes del ICE, llegando incluso a calificar a la víctima como responsable de “terrorismo interno”. No obstante, la investigación oficial continúa en curso y esta versión no ha sido aceptada por miles de manifestantes ni por dirigentes políticos que acusan un abuso de poder por parte del agente.
Renee Good murió el miércoles, durante una protesta contra la presencia del ICE en la ciudad. De acuerdo con los reportes, la mujer bloqueó con su vehículo el paso de los agentes y realizaba maniobras en medio del operativo cuando fue interceptada. Ross, que se encontraba frente al automóvil, abrió fuego, provocando su muerte.
Desde principios de diciembre, el gobierno federal ha desplegado alrededor de 2 mil agentes en Minneapolis, la ciudad más poblada de Minnesota, un lugar que ya había sido escenario en 2020 del asesinato de George Floyd, ocurrido a poco más de una milla del sitio donde falleció Good.
Desde su creación, el ICE ha acumulado críticas y denuncias por discriminación y racismo, señalamientos que se han intensificado durante el segundo mandato de Trump, en el que la agencia se ha convertido en pieza central de la política de deportaciones masivas.
Con información de EFE


