El uso de suplementos alimenticios se ha extendido como parte de hábitos asociados al cuidado de la salud. No obstante, para quienes viven con hipertensión arterial, algunos de estos productos pueden implicar riesgos si no se consumen con la debida orientación médica.
Especialistas advierten que ciertos compuestos presentes en suplementos pueden elevar la presión sanguínea o interferir con tratamientos farmacológicos, lo que incrementa el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Por ello, identificar cuáles deben evitarse resulta clave para una toma de decisiones informada.
Productos que pueden afectar la presión arterial sin que lo notes
Diversos estudios y organismos internacionales de salud han alertado que algunos suplementos, aunque se comercializan como naturales, pueden resultar contraproducentes para personas con hipertensión.
De acuerdo con información de la Agencia Europea del Medicamento, existen suplementos que pueden aumentar la presión arterial, alterar el ritmo cardíaco o reducir la eficacia de los medicamentos antihipertensivos. Entre los principales se encuentran:
- Regaliz (licorice root): Puede provocar elevaciones de la presión arterial y disminuir el efecto de ciertos fármacos.
- Efedra (ma huang): Relacionada con incrementos tanto en la presión sanguínea como en la frecuencia cardíaca.
- Suplementos con cafeína o guaraná: Asociados con aumentos temporales de la presión arterial.
- Ginseng: Algunas investigaciones indican que puede modificar los niveles de presión.
- Yohimbina: Vinculada a elevaciones de la presión y posibles efectos cardiovasculares adversos.
- Árnica y saúco: Han mostrado potencial de interacción negativa con tratamientos para la hipertensión.
- Precursores de óxido nítrico (arginina y citrulina): Aunque pueden ser útiles en ciertos casos, no se recomiendan sin supervisión médica debido a posibles interacciones.
Recomendaciones antes de consumir suplementos si tienes hipertensión
Para quienes padecen presión arterial elevada, la inclusión de suplementos debe realizarse con precaución. Estas son algunas recomendaciones clave:
- Consulta siempre con un médico antes de iniciar cualquier suplemento.
- Revisa cuidadosamente los ingredientes y evita productos con estimulantes, sodio o compuestos como cafeína o regaliz.
- Prioriza únicamente los suplementos indicados por un especialista, como omega 3 o magnesio, y solo bajo supervisión.
- Monitorea de forma regular tu presión arterial para detectar cambios.
- No combines suplementos sin indicación médica, ya que pueden presentarse interacciones.
- Elige marcas confiables y certificadas.
- Mantén una dieta equilibrada, recordando que los suplementos no sustituyen una alimentación saludable.
Las autoridades sanitarias reiteran que antes de iniciar cualquier suplemento es indispensable consultar con un profesional de la salud, especialmente cuando se padece hipertensión o se sigue un tratamiento médico.


