La rosca de Reyes, tradicionalmente consumida el 6 de enero, es uno de los alimentos más representativos para iniciar el año. Su sabor y variedad de presentaciones hacen que, en muchos casos, resulte complicado controlar la cantidad que se consume. Para quienes buscan cuidar su alimentación, es importante conocer cuál es su aporte calórico por porción.
Durante el llamado maratón Guadalupe-Reyes, la alimentación suele verse afectada por la abundancia de platillos, postres y bebidas propias de la temporada. La Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición A.C. advierte que, en este periodo, aumenta el consumo de productos con alta densidad calórica, ricos en grasas, azúcares y sodio, así como de bebidas alcohólicas.
Uno de esos postres es la rosca de Reyes, un pan ligado a la tradición católica, que representa la búsqueda del niño Jesús por parte de los Reyes Magos, de acuerdo con un artículo de la revista UNAM Global. Debido a su presencia constante en los festejos y a la diversidad de recetas, resulta relevante conocer su efecto en el bienestar nutricional.
Este pan se elabora principalmente con harina, azúcar, mantequilla, huevo, levadura, sal y agua, además de ingredientes como anís, ralladura de naranja y frutas cristalizadas, entre ellas higo, acitrón y ate. Por su composición, se clasifica dentro del grupo de los carbohidratos.
En términos generales, un trozo de aproximadamente 50 gramos puede aportar entre 186 y 250 calorías. De acuerdo con el contador nutricional FatSecret, esa porción contiene, en promedio:
7 gramos de grasa, 29 gramos de carbohidratos, 3.3 gramos de proteína, 24 miligramos de colesterol, 9 gramos de azúcar y 131 miligramos de sodio.
Estos valores pueden variar de forma considerable cuando la rosca incluye rellenos como nata, chocolate o crema pastelera, así como coberturas adicionales, frutas extras, chispas de chocolate o decoraciones comestibles.
Recomendaciones para consumir rosca de Reyes
Entre las sugerencias más comunes se encuentra moderar las porciones y acompañar la rosca con bebidas bajas en calorías, como café solo o té. En contraste, combinarla con chocolate caliente, atole o champurrado puede elevar de manera importante la ingesta calórica.
La guía del Instituto Mexicano del Seguro Social indica que una taza de chocolate caliente de 240 mililitros aporta alrededor de 288 calorías. Al sumarse a las del pan, el consumo puede alcanzar hasta 457 calorías o más.
Aunque mejorar la alimentación suele ser un propósito frecuente al inicio del año, Mariana Isabel Valdés Moreno, académica y nutricionista de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM, señala que no es necesario recurrir a dietas extremas ni rutinas de ejercicio excesivas.
La especialista recomienda disfrutar los alimentos de temporada con moderación, complementando la dieta con verduras ricas en fibra, frutas con antioxidantes, cereales naturales y fuentes adecuadas de proteína.
En este contexto, un trozo de rosca de Reyes no debe considerarse un alimento “engordante”, sino un postre ocasional que puede disfrutarse sin culpa cuando se eligen porciones adecuadas y acompañamientos más saludables.


