La Cancillería de Perú rechazó este sábado las declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien expresó solidaridad con el expresidente Pedro Castillo, detenido por el fallido intento de golpe de Estado de 2022.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que Castillo “no es un perseguido político”, sino responsable de “un quiebre flagrante del orden constitucional” al intentar disolver el Congreso y reorganizar instituciones como el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional.
La cancillería señaló que la situación jurídica del exmandatario responde a decisiones adoptadas en el marco del Estado de derecho y con respeto al debido proceso, por lo que consideró “falsa e inaceptable” la postura de Sheinbaum.
Además, acusó a la mandataria mexicana de un “desconocimiento total de la realidad peruana” y de asumir una “posición ideologizada” que contradice principios del derecho internacional.

Castillo enfrenta un juicio por rebelión y la Fiscalía pide una condena de 34 años de prisión.