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Falta de infraestructura verde y oasis urbanos harán a Hermosillo más caluroso, predicen hasta 3 grados de aumento en 40 años

Jesús A. Ibarra

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Jesús Ibarra/Proyecto Puente

Hermosillo se perfila para sufrir veranos más calurosos durante los próximos 40 años ante la falta de infraestructura verde y el creciente efecto de olas de calor en el polígono urbano.

Los modelos de pronóstico desarrollados por científicos mexicanos y estadounidenses indican que la temperatura promedio del aire de la ciudad ha aumentado alrededor de 2.5 grados centígrados de 1960 a la fecha durante el verano, pero eso es apenas la mitad de lo que le depara a la capital sonorense.

Dr. Agustín Robles Morua, investigador del Itson.

“Podemos decir que esa temperatura del aire es lo que se ha incrementado en ese periodo de tiempo y lo que se espera para el futuro es que continúe incrementándose este patrón hasta llegar una temperatura de 5.2 grados centígrados por encima de ese nivel inicial que teníamos de 1960 y de ahí a donde estamos actualmente nos faltan alrededor de 3 grados para llegar a eso.

Estas predicciones de futuro están basadas en modelos matemáticos reescalados para nuestra región, el puro hecho de que sean predicciones hace que exista una gran incertidumbre, pero no dejan de ser una herramienta para la planeación urbana porque nos dan una idea de qué es lo que se espera en el futuro y si nos basamos de qué es lo que pasa en el pasado nos podemos dar cuenta de que muchas de estas predicciones han sido ciertas y no solo han sido ciertas, sino que vamos rumbo al camino de las condiciones más graves, más críticas”, advirtió Agustín Robles Morua, profesor investigador del Instituto Tecnológico de Sonora.

El académico es coautor de dos estudios importantes que nos ayudan a entender los impactos del calor extremo en la ciudad.

El primer estudio titulado: “Tendencias observadas y proyecciones futuras de eventos de calor extremo en Sonora, México” nos indica los impactos de las olas de calor y las proyecciones al futuro de cómo se van a continuar incrementando.

Mapa original publicado en “Tendencias observadas y proyecciones futuras de eventos de calor extremo en Sonora, México”. Archivo/Proyecto Puente

 

El segundo estudio: “Mapeo de riesgo de calor a través del análisis espacial de datos de percepción remota y vulnerabilidad socioeconómica en Hermosillo, México”, identificó los puntos dentro de la mancha urbana que presentan mayor afectación por olas de calor y falta de infraestructura verde, entre los sitios destacan colonias y fraccionamientos ubicadas al norte y poniente de la ciudad, cercanas al bulevar Solidaridad.

Archivo/Proyecto Puente

En dicho estudio científico destaca también por su vulnerabilidad a este fenómeno todo el Centro de Hermosillo, así como las colonias La Cholla, Los Arroyos, Palo Verde y Villa de Seris.

Ambas publicaciones son producto del Proyecto de Resiliencia Urbana ante Eventos Extremos Climáticos (URExSRN por sus siglas en inglés), realizado en nueve ciudades de América y Latinoamérica, coordinado desde la Universidad Estatal de Arizona (ASU).

Al respecto el doctor Robles Morua explicó que los resultados obtenidos han permitido avanzar en el estudio de este fenómeno de la mano con el Instituto Municipal de Planeación Urbana (Implan) y la Agencia Alemana de Cooperación para el Desarrollo Sustentable (GIZ) para diseñar no solo modelos de pronóstico, sino simulaciones de efectos del cambio climático en la ciudad, nueva normatividad e instrumentos técnicos para diseño y construcción de infraestructura verde.

“En este proyecto de redes de resiliencia urbana tenemos cinco años trabajando en Hermosillo, lo que hemos trabajado es cómo ayudarle a las ciudades, dónde invertir o dónde poner atención, las ciudades tienen muchas necesidades y un presupuesto muy limitado. Dentro de ese proyecto trabajamos con un grupo de técnicos de la UNAM y con financiamiento de la GIZ, para analizar el rol que juegan los suelos en las zonas urbanas y de ahí hicimos una caracterización de más de 1,800 áreas verdes.

Son las áreas verdes que ya existen en la ciudad de Hermosillo, áreas que son desde tamaños muy pequeños hasta el Parque Madero. Esta caracterización para Hermosillo se hizo con el propósito de determinar cuáles son los beneficios que nos proporcionan las áreas verdes y de esa forma se hizo una categorización, donde clasificamos desde la más importante hasta la menos importante para ayudar a reducir la vulnerabilidad de muchas de las personas que están viviendo en la ciudad”, expuso.

La mayor parte de esas áreas verdes son vulnerables y se encuentran al norte de la ciudad, agregó, y es en donde son más visibles los efectos debido a las olas de calor, la contaminación por polvos urbanos que contienen metales pesados, el uso del automóvil y una mayor cantidad de zonas que son más susceptibles a sufrir inundaciones.

Dijo que estos factores de riesgo fueron incluidos en un mapa categorización y presentado al Implan, para que esta dependencia municipal cuente con herramientas de análisis y planeación técnica que hagan posible enfocar esfuerzos en los lugares más prioritarios y mitigar los efectos de estos problemas ambientales urbanos (islas de calor, polvos urbanos e inundaciones).

 

“Este programa tiene que ver con dónde debemos poner atención, dónde se debe invertir en nuevos diseños, prototipos de infraestructura verde que nos ayuden a proporcionar la mayor cantidad de servicios ambientales a la ciudadanía. El estudio nos ayuda a ubicar dónde se encuentran estas áreas vulnerables y atacarlas con inversión para mejorar la infraestructura verde de la ciudad”, señaló.

* Modelos matemáticos reescalados regionalmente para Sonora indican un aumento de las temperaturas de hasta 2.5°C para 2060 en la ciudad.

* De 1966 a 2015 las temperaturas máximas del aire de Hermosillo han aumentado a una tasa de 0.03°C/año.

* Estudio revela afectaciones en la ciudad y sus habitantes debido a la urbanización y baja resiliencia climática.

* Mayor frecuencia de rachas con días de calor superior a los 42°C.

* Si las tendencias históricas continúan, en un siglo temperatura promedio en Sonora aumentaría casi 6°C .

* Implan diseña Programa Estratégico de Infraestructura Verde para mitigar efectos.

* Especialistas señalan efectos adversos por falta de áreas verdes y oasis urbanos.

Los estudios

Los aumentos señalados para Hermosillo en los citados trabajos están asociados a factores físicos como la elevación, la temperatura del aire, la cobertura de franja urbana, áreas verdes vulnerables y el porcentaje de precipitación anual (y durante los veranos).

En el estudio los modelos de pronóstico indican que las tendencias de calor continuarán hasta 2060, con aumentos moderados y mucha incertidumbre para escenarios analizados por académicos de Sonora, la Ciudad de México y Arizona.

Estas tendencias, advierten, son importantes para identificar estrategias de adaptación en los sectores de salud pública y ambiental en Hermosillo, así como otros 24 municipios de Sonora que contaron con 27 estaciones climatológicas analizadas.

Por ejemplo, una onda de calor que asoló a Hermosillo del 10 al 12 de junio de 2019 dejó temperaturas históricas para ese mes (47°C, promedio), según registros de la Comisión Nacional del Agua. Además provocó apagones de la Comisión Federal de Electricidad en varios sectores de la ciudad y reveló rezagos persistentes en la red de abasto de Agua de Hermosillo, cuyos cortes de servicio afectaron a más de 20 mil personas.

El inicio del verano de 2020 se ha caracterizado por ser anormalmente seco, las primeras lluvias intensas para la ciudad están pronosticadas para que ocurran a partir del 18 de julio y para el inicio de esta semana se pronostica una racha de al menos tres días consecutivos con temperaturas máximas de entre 41 y 45°C.

En el estudio los académicos hicieron un análisis con proyecciones futuras hasta el año 2060 con modelos climáticos (matemáticos), obteniendo tendencias significativas de aumento de días calientes con un alto grado de incertidumbre.

Por ejemplo, en el caso de Hermosillo la variación según los modelos, podría ser de 0.13 días calientes por año hasta 1.26 más días calientes.

Además se hizo un estudio en Hermosillo, para determinar la variación de temperaturas superficiales a través de imágenes termales del sensor Landsat 8, a través de imágenes del 2013 al 2017, mediante el cual se establecieron las variaciones de calor y las colonias más expuestas.

“De las predicciones que se han hecho para el futuro para la región del noroeste de México en términos de cambio climático la predicción es que va aumentar entre 3 y 5 grados para el año 2100. pero estamos viendo que esas predicciones ya han sido ciertas, porque se han incrementado 2.5 grados y continuamos a una trayectoria que nos dirige a un incremento en el rango más crítico”, alertó Robles Morua.

Mapa con zonas de calor publicado en: Influencia de la Cobertura Vegetal en el Efecto de Isla de Calor Urbana: El Caso de la Ciudad de Hermosillo, Sonora, México, (2016/El Colson).

 

A futuro

María Guadalupe Peñúñuri Soto, directora del Implan, comentó que una de las estrategias realizada de manera gradual es promover más infraestructura verde, a la par de incrementar la cobertura vegetal e incentivar de manera más intensa cambios en la movilidad de las personas.

Guadalupe Peñúñuri Soto, directora del Implan.

“La mejor solución a este problema sería un aumento de la cobertura vegetal en la ciudad, así como también cambios en el comportamiento los habitantes, de manera específica en cómo nos movemos. Entonces aunado a estos factores podemos ayudar a distinguir este problema que desafortunadamente son las ondas de calor que vamos a enfrentar.

La mejor manera en que podemos mitigar es aumentando la cobertura vegetal y disminuyendo el uso del automóvil en lo posible y de vehículos motorizados en general”, reiteró.

Peñúñuri Soto mencionó que trabajan en la actualización del programa de desarrollo urbano del centro de población con el fin de establecer un fundamento más técnico en cuestiones de infraestructura verde, que llamó ‘ciudad esponja’.

“Estas ondas de calor se encuentran con otro problema que tenemos en la ciudad, otro gran reto que es el estrés hídrico que enfrentamos pero que en un futuro vamos a enfrentar con mayor intensidad. Esta política de ‘ciudad esponja’ abarca un plan estratégico de infraestructura verde que es multifactorial. Así como estamos viendo esta capa que son las islas de calor, hay otras capas que también estamos añadiendo que son el de la contaminación atmosférica, otra capa más de la densidad de población, otra capa que es la ubicación de la infraestructura ciclista par para promover la movilidad y que unidas todas ellas nos dan este plan de infraestructura verde”, planteó.

 

Esta política les indica dónde aumentar la cobertura vegetal de manera que tenga mayor impacto y se complementa con un estudio de la agencia germana GIZ sobre zonas de la ciudad susceptibles a recargar sus mantos acuíferos, como resultado se realizó un cambio en la normativa de la ciudad a finales de 2018.

Esto forma parte de lo que considera una estrategia continúa para establecer políticas que obliguen a los desarrolladores de vivienda y nuevas empresas que construyan sus inmuebles a implementar mejores prácticas con el fin de mitigar las islas de calor y crear un desarrollo urbano menos gris, pero con mayor resiliencia urbana.

Mapa con zonas verdes publicado en: Influencia de la Cobertura Vegetal en el Efecto de Isla de Calor Urbana: El Caso de la Ciudad de Hermosillo, Sonora, México, (2016/El Colson).

“La mayoría de los lugares, las zonas más vulnerables a las ondas de calor son aquellos fraccionamientos que se crearon sin una visión de sostenibilidad en lo más mínimo, antes no se exigía esta cobertura vegetal y mucho menos infraestructura verde, que no es solo arborización sino que es también el uso de técnicas adecuadas para que absorba agua de lluvia y que además requiere un mínimo de riego y que se haga con plantas de la región que son bajas en consumo de agua y que además producen mejores servicios ecosistémicos porque absorben más el polvo en el ambiente”, puntualizó Peñúñuri Soto.

La nueva norma del Ayuntamiento incluye la construcción de un modelo de calle completa con infraestructura verde, el cual procura la absorción de agua de lluvia y disminuiría problemas de inundaciones, lo que hace vulnerables a ciertas zonas. A las cadenas comerciales las obliga a construir estacionamientos con más vegetación. Los desarrolladores de vivienda están obligados a integrar en sus construcciones techos, paredes y bardas con elementos de cobertura vegetal, así como nuevos materiales.

Se trata, abundó la funcionaria, de dejar atrás los desarrollos de infraestructura gris que caracterizaron al desarrollo urbano de Hermosillo durante el inicio del Siglo XXI, es decir caracterizados por la ausencia de áreas verdes, lotes baldíos ‘desnudos’, así como extensas franjas de concreto y pavimento.

Ejemplo de infraestructura verde para Hermosillo.

 

“La manera de resolverlo no es a través de la infraestructura gris como se había estado haciendo anteriormente, sino por medio de la infraestructura verde que además nos va aportar otros servicios.

Lo que estamos buscando es que el próximo año ya haya un presupuesto más determinado para esto, sabemos que esto no va ser un costo para el contribuyente, va ser una inversión porque lo que se invierta para reducir la temperatura va al bolsillo del ciudadano en el sentido de que va disminuir su consumo eléctrico, está comprobado”, dijo.

Reconoció que actualmente no se cuenta con un presupuesto específico para estas tareas y que los resultados se verán a mediano plazo, ya no en 2020.

El Implan tenía asignado apenas 34 millones de pesos para el ejercicio de este año, sin embargo la pandemia de coronavirus provocó una reconducción presupuestal.

“Estos son procesos de mediano plazo, no lo vamos a ver de manera inmediata, pero sí, creemos que a lo largo de 2021 ya ser mucho más evidente esta transformación que estamos pensando para nuestra ciudad.

Estamos sembrando el futuro”, consideró.

Por último invitó a la ciudadanía a consultar el Manual de Lineamientos de Diseño para Infraestructura Verde, publicado en la página web del Implan.

Nuevas normas del Implan obligan a constructoras a crear infraestructura verde.

 

Oasis urbano

Un antídoto que se contempla para hacer frente a los abrasadores efectos de las islas de calor en la ciudad y sus habitantes es la presencia de oasis de frescor urbano.

Al respecto el doctor Luis Alán Navarro Navarro, profesor investigador de El Colegio de Sonora, citó que derivado de un estudio se determinó que es necesario para la ciudad contar con corredores riparios, no embovedar arroyos y crear más cuerpos de agua como el que existe en La Sauceda y Los Lagos con el fin de tener condiciones con mayor vegetación y aprovechar la evapotranspiración como un mecanismo natural.

“Esta vegetación, o estos cuerpos de agua que son escasos, estas zonas riparias tienden a crear dentro de la ciudad lo que se conoce como efecto de oasis urbano, es decir son zonas donde la temperatura es considerablemente menor. En el estudio que hicimos a la escala que medimos, de manzana urbana, encontramos diferencias significativas en lugares que tenían una mayor vegetación por ejemplo como La Sauceda y Los Lagos encontramos que son más ligeras según las imágenes de satélite.

Esos sitios presentaban temperaturas de 37 °C o 38 °C comparados con 42, 43, 44 °C en lo que determinamos como islas de calor. Te das cuenta que uno o dos grados hacen la diferencia de prender el aire acondicionado”, ponderó.

El doctor Navarro consideró que existe un gran avance en materia de estudios técnicos y científicos durante el último lustro que analizan este fenómeno de islas de calor y resiliencia urbana en Hermosillo, los cuales han dado como resultado la elaboración de políticas públicas más verdes, leyes y manuales de infraestructura, luego de un periodo donde el declive de cobertura vegetal en la ciudad ponía en mayor riesgo la salud de los habitantes y la sostenibilidad de la capital sonorense.

“Te puedo decir que las leyes ahí están, por ejemplo está la Ley para la Protección y Preservación del Árbol del Estado de Sonora, del 8 de agosto de 2016, que trae mucho, por ejemplo marca que se tiene que hacer un censo de árboles en zonas públicas y que se tiene que publicar”, externó.

Sobre los esfuerzos del Implan puntualizó que esta dependencia cuenta con una estrategia técnica y una paleta vegetal, que si son bien implementados incrementaría las posibilidades de tener más mecanismos de mitigación con soluciones de bajo costo y no solo usando tecnologías.

“Ese manual ya posee una paleta vegetal, es decir ya te dice que tiene 145 especies del desierto sonorense que cualquier desarrollo cualquier programa de reforestación, por la Ley Estatal y por observar esta norma, tiene que plantar esas especies. Las especies nativas le dan resiliencia a la vegetación urbana, procesan mejor el polvo, las especies exóticas necesitan más agua”, apuntó.

Sin embargo recalcó que a pesar de su andamiaje normativo Hermosillo y el Ayuntamiento siguen enfrentando tres grandes limitantes para su desarrollo: Espacio, agua y disponibilidad de plantas nativas.

“Hay problemas en la implementación al parecer los viveros, y voy con los viveros públicos, deja tu los 43 viveros privados que hay en Hermosillo, los del CEDES y del Ayuntamiento no están adoptando la paleta vegetal, de hecho hay un exhorto del diputado Luis Mario Rivera del 23 de febrero 2020 en el que le pide a viveros del CEDES que produzcan 100% planta nativa, por qué… porque es difícil encontrarlas.

Plantar árboles es la manera más cómoda que tenemos para contribuir a estos fenómenos que afectan en lo global y lo regional”, subrayó.

Para finalizar aconsejó a autoridades, ciudadanos y desarrolladores revisar los planes de infraestructura verde implementados en Tucson, Arizona, (ubicada al norte en el Desierto de Sonora) con plantas nativas, infraestructura verde, con sistemas de riego inteligente y materiales que favorecen la sostenibilidad.

FRASE:

“Nuestros resultados sugieren que el calentamiento más rápido en Sonora podría ocurrir si hay una disminución en la fuerza o cambios en el tiempo del Monzón de América del Norte, con posibles consecuencias para la salud humana, la biodiversidad, la agricultura, el consumo de energía y otras actividades económicas”.

Dr. Agustín Morua, profesor-investigador del Itson

ESTUDIO: Observed trends and future projections of extreme heat events in Sonora, Mexico

Autores
Agustín Robles Morua (Itson)
Javier Navarro Estupiñán (Itson)
Enrique R. Vivoni (ASU)
Jorge Espíndola Zepeda (Unison)
José A. Montoya (Unison)
Vivian S. Verduzco (ASU)

Financiado por Fundación Nacional de la Ciencia (EEUU)

LINK: https://doi.org/10.1002/joc.5719
*Publicado el 30 de noviembre de 2018 en el International Journal of Climatology

 

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO

1.- La aplicación de la distribución valores extremos generalizados proporciona evidencia estadísticamente confiable de tasas de crecimiento en las temperaturas máximas anuales del aire en verano durante el período histórico. Esto produjo incrementos significativos de temperatura entre 0.2 y 1.1 °C/ década en todo el estado de Sonora, con una menor fracción de lluvia durante el Monzón de América del Norte que condujo a mayores tasas de crecimiento.

2.- Los aumentos que oscilaron entre 62% y 205% en días de calor y olas de calor se observaron después de 1986–1995, en comparación con la década anterior. Los sitios de baja elevación (30 m–320 m) muestran un mayor número de olas de calor por año, mientras que las estaciones climáticas de elevación intermedia y alta muestran pequeños cambios o disminuciones en las olas de calor. También se encontró que la cantidad de eventos olas de calor era mayor en las estaciones climáticas urbanas en comparación con las de las áreas rurales cercanas.

3.- Sobre la base de las proyecciones estadísticas de días de calor, las estaciones climáticas con un mayor porcentaje de lluvias en el verano o en áreas urbanas tenderán a mostrar mayores cambios positivos en el futuro. Estas proyecciones también fueron influenciadas por la elevación, con cambios más grandes en las elevaciones altas y bajas en comparación con las estaciones climáticas ubicadas en elevaciones intermedias.

4.- Las proyecciones de días de calor y olas de calor basadas en modelos de circulación general a escala reducida indican un alto grado de incertidumbre entre los modelos que se ajustan o se aproximan a los intervalos de confianza más bajos del 95% de las proyecciones estadísticas. Las tendencias futuras generales en dos escenarios y en todos los modelos indican un número mayor de días de calor y olas de calor que en el período histórico.

Este estudio se basa en tantas estaciones climáticas como sea posible que se ajusten a los criterios establecidos para el análisis de tendencias. Sin embargo, hay varias regiones dentro de Sonora sin estaciones climáticas o con un número muy limitado de años que impiden que este análisis sea más robusto espacialmente.

ONDA EXPANSIVA

Onda de calor, también llamada ola de calor, es un período de temperaturas superficiales anormalmente altas prolongadas en relación con las que normalmente se esperan. Las olas de calor pueden abarcar desde varios días hasta varias semanas y son causas importantes de mortalidad relacionada con el clima, que afectan a países desarrollados y en desarrollo por igual.

A nivel mundial, la creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor observadas desde la década de 1950 se ha asociado con el cambio climático. Dichos fenómenos meteorológicos pueden caracterizarse por una baja humedad, que puede exacerbar la sequía, o una alta humedad, que puede exacerbar los efectos sobre la salud del estrés relacionado con el calor, que incluyen el agotamiento por calor, la deshidratación y la insolación.

No existe una definición formal y estandarizada de una ola de calor. La Organización Meteorológica Mundial lo define como cinco o más días consecutivos durante los cuales la temperatura máxima diaria supera la temperatura máxima promedio en 5°C o más. Algunos países han adoptado sus propias normas. Por ejemplo, el Departamento Meteorológico de la India requiere que las temperaturas aumenten de 5 a 6 °C o más por encima de la temperatura normal, mientras que el Servicio Nacional de Meteorología de EE.UU. Define una onda de calor como un hechizo de “anormalmente e incómodamente caliente y clima inusualmente húmedo ”que abarca dos días o más.

Las masas de aire opresivamente calientes y húmedas que persisten en las áreas pobladas pueden producir muchas muertes, especialmente en las latitudes medias, donde muchas personas, incluso las muy jóvenes, las muy mayores y las que tienen problemas de salud, pueden ser más susceptibles al estrés por calor. Los episodios modernos más notables incluyen la ola de calor rusa de 2010 (que cubrió 1,036,000 km2 y mató a 55,000 personas), la ola de calor europea de 2003 (en la que murieron más de 30,000 personas), la ola de calor y la sequía de EE.UU. 1988 (que mató a más de 4,000 personas), y la ola de calor de India (2015), que mató a más de 2,500 personas.

FUENTE: Enciclopedia Británica Online

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Impactos del calor extremo en la vida cotidiana

El calor extremo puede afectar muchos aspectos de la vida diaria y las rutinas, que incluyen:

– Ir a la escuela: El efecto de las condiciones de calor en los niños disminuye su capacidad para aprender y disminuye su rendimiento en las pruebas. Los estudiantes marginados y de bajos ingresos se ven afectados de manera desproporcionada, y las investigaciones sugieren que esto se debe en parte a que son más propensos a asistir a las escuelas y vivir en hogares sin aire acondicionado.

– Trabajar afuera: Millones de personas que viven en México trabajan principalmente al aire libre (trabajadores de la construcción, oficiales de policía, trabajadores agrícolas, personal militar, techadores, empleados de correos, paisajistas y otros) y corren el riesgo de sufrir estrés por calor cuando las temperaturas se disparan.

-Vivir en la ciudad: Los residentes urbanos enfrentan riesgos únicos relacionados con el calor en un clima cambiante. Además de experimentar los efectos de los aumentos globales de temperatura, las ciudades experimentan aumentos locales de temperatura debido al efecto de isla de calor urbano. Las ciudades son más calientes principalmente porque contienen una gran cantidad de materiales y superficies que retienen el calor, como el asfalto, el pavimento y el cemento.

-Vivir en áreas rurales: El estrés por calor también tiene implicaciones importantes para los medios de vida de los residentes rurales. Por ejemplo, el estrés por calor puede tener efectos negativos en la producción de cultivos, ya que puede afectar negativamente a varios procesos, incluyendo la floración y la fotosíntesis. El estrés por calor también es costoso para los ganaderos.

– Viajes: Muchos tipos de infraestructura se ven afectados por el calor extremo, incluidos nuestros caminos, rieles y viajes aéreos. Una ola de calor de 2017 en Phoenix, Arizona, por ejemplo, dio lugar a decenas de cancelaciones de vuelos cuando las temperaturas aumentaron a 48.33 °C, por encima del límite operable de varios tipos de aviones.

FUENTE: Union of Concerned Scientists

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LINKS:

Manual De Lineamientos De Diseño Para Infraestructura Verde

https://www.implanhermosillo.gob.mx/wp-content/uploads/2019/06/Manual_IV3.pdf

Paleta Vegetal Para Hermosillo

https://www.implanhermosillo.gob.mx/wp-content/uploads/dictamen/paleta-vegetal.pdf

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