No habrá Cuarta Transformación Republicana sin educación de la sensibilidad - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > No habrá Cuarta Transformación Republicana sin educación de la sensibilidad

No habrá Cuarta Transformación Republicana sin educación de la sensibilidad

POR Fernando Tapia Grijalva

En días recientes, la educación de la sensibilidad de los mexicanos y de los sonorenses fue el tema de conversación en los pasillos, en algunos espacios públicos y en las redes sociales, lo que muestra que existe una auténtica preocupación de la ciudadanía por recomendar que la educación de la sensibilidad y del patrimonio cultural sea una prioridad programática de las instituciones culturales tanto públicas como privadas.

En el caso específico de nuestro estado, la educación de la sensibilidad presenta serios retrocesos y bien podríamos afirmar, que las instituciones culturales oficiales que deben fomentar y fortalecer esos programas, viven una profunda crisis difícil de superar, sobre todo si continúan destinando gran parte del presupuesto a eventos espectaculares efímeros; los cuales las dejan al borde de la quiebra y prácticamente en la ruina, sin posibilidades de atender los programas que la comunidad ha señalado como prioritarios y urgentes.

Si bien es cierto que el problema de raíz en este tema se origina debido a que los programas neoliberales desdeñan la educación de la sensibilidad y los contenidos humanísticos en el currículo escolar, el aprendizaje de los lenguajes de la sensibilidad y los contenidos relacionados con la apreciación de las artes y del patrimonio cultural material e inmaterial, generalmente se atienden en forma extracurricular a través de talleres libres y cursos ajenos al programa escolar oficial.

Esta situación no es nueva, ya que la venimos padeciendo desde que el proyecto educativo se distanció de la cultura humanística, con la implementación de modelos pragmáticos que privilegian la enseñanza técnica con fines de lograr el desarrollo económico material del país.

En Sonora, el enfoque extracurricular cobró vida en las casas de la cultura, mismas que implementaron algunos talleres libres en disciplinas como música, danza, literatura, artes plásticas y teatro. Sobre todo, en la Casa de la Cultura de Sonora en Hermosillo; la cual, a diferencia de otras instituciones de esa naturaleza en la región, contó con una plantilla de respetables e influyentes maestros, que le dieron un impulso incuestionable al desarrollo de la educación de la sensibilidad de las generaciones de niños y jóvenes sonorenses. En la actualidad es penoso reconocerlo,  el programa agoniza y no presenta señales de renovación.

Un tratamiento aparte merece el Programa de Talleres Libres de la Universidad de Sonora, el cual realizó por su lado notables aportaciones a la cultura regional, al grado de generar la inquietud de crear las licenciaturas en artes, actualmente existentes en la División de Bellas Artes de nuestra universidad.

Es lamentable que el proyecto universitario no cuente con la licenciatura en educación artística, sino que atiende la profesionalización de los creadores y en ese sentido parece estar alejado del sistema educativo estatal de educación básica, media y media superior.

Lo que nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de que la Universidad de Sonora se vincule con el sector educativo federal y estatal. Sin duda alguna, la participación y experiencia de los universitarios sería de gran ayuda en la construcción de un nuevo modelo curricular nacional.

Otra institución importante a nivel preparatoria en nuestro estado es el Centro de Educación Artística José Eduardo Pierson CEDART, una institución que depende del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura INBAL.

Huelga decir que las contribuciones al desarrollo de la cultura sonorense de esta preparatoria artística han sido sobresalientes, sólo la implementación de un proyecto nacional como el que señalamos, le daría al INBAL la oportunidad de involucrarse, para incrustar en cada estado este modelo exitoso de educación, del cual por fortuna son beneficiarios los jóvenes sonorenses.

En la actualidad esta preparatoria sobrevive milagrosamente y en permanentes tensiones, a pesar de ser el único  programa curricular de ese nivel en Sonora. Es tan importante esta institución,  que si se llegara a establecer un acuerdo entre federación y estado en relación a un uso razonable y justificado de la infraestructura de Casa de la Cultura, la preparatoria artística debería tener prioridad  sobre los demás  programas estatales existentes.

Sin embargo, la sobrecarga y diversidad de programas artísticos que hacen uso de ese inapropiado edificio estatal, nos lleva a concluir  que sería muy justo y necesario que al CEDART se le construya un edificio con aulas y espacios especializados, con el fin de atender dignamente las necesidades de los estudiantes, maestros y trabajadores, como bien lo planteó al presidente de la república en días pasados un destacado periodista sonorense.

Es doloroso reconocerlo, pero la educación de la sensibilidad parece no importarles a los gobiernos neoliberales emanados de todos los partidos, ya que los pocos contenidos que hacen referencia a ésta aparecen marginados y sin importancia.

Quizá lo más preocupante es que no se cuenta con profesores especializados para enseñar en ese campo, lo que a diferencia del deporte, donde los docentes de esa disciplina lograron ejercer presión para que se sostuviera y se fortaleciera el programa deportivo, en el área de educación artística existe una orfandad gremial, de tal manera que al no existir maestros en esa especialidad, no existe forma de ejercer presión para que se respeten y se implementen los programas que tienen que ver con esa área formativa.

Ante la ausencia de un gremio o una agrupación de profesores que levanten la voz para defender un programa  tan importante para el futuro de nuestra sociedad, debemos ser los ciudadanos y la comunidad cultural, quienes tenemos la obligación de hacerle ver a los gobernantes la necesidad de profesionalizar este campo. Asimismo, debemos exigir a las autoridades educativas y culturales, que fortalezcan los programas extracurriculares existentes.

Creemos oportuno recomendar, que mientras se atienden y se corrigen los problemas asociados a la profesionalización, reconocimiento curricular y la atención transversal de la educación artística en el programa escolar, se deben programar talleres libres de expresión artística en los espacios públicos; y de ser posible, debido a las complejidades burocráticas de las reformas nacionales, procurar solucionar el problema a nivel local, implementando la licenciatura en educación artística y la profesionalización de la actividad cultural.

Bien harían los gobiernos municipales y estatales en atender este asunto en sus respectivos ámbitos. Tanto las instituciones estatales como municipales, deberían atender como una prioridad programática, la atención a los talleres de educación de la sensibilidad, ya que tales acciones contribuirían grandemente a la recomposición del tejido social de nuestras comunidades, como ha sucedido en otros países del mundo.

A la par que se realizan estas acciones, tanto la federación, como los estados y municipios urbanos en coordinación con el sector educativo, deberían empezar a trabajar coordinadamente, con la finalidad de implementar un proyecto curricular de gran envergadura. Sólo así, la Cuarta Transformación Republicana tendrá sentido y no se repetirán las añejas prácticas inerciales, asociadas al despilfarro presupuestal que traen consigo los jolgorios, festivales, ferias y demás eventos de animación sociocultural que, siguiendo una vieja y conveniente tradición, han impuesto su reinado en todo el territorio nacional.

Acerca del autor

Fernando Tapia Grijalva es profesor investigador de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora e integrante del comité ejecutivo del Consejo Cultural Ciudadano de Sonora.

Correo Electrónico

tapiagrife@psicom.uson.mx

Twitter

@cccsonora

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *