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Fear Inoculum de Tool ¿Valió la espera?

POR Fernando Celis

Tool siendo Tool, es lo primero que pensé después de escuchar por primera vez su quinto álbum de estudio, Fear Inoculum, por el que esperamos 13 años. Una descripción demasiado apresurada y superflua tratándose de una banda de tal magnitud.

Tampoco soy del todo sincero al decir que esperé 13 años. Es de mis agrupaciones favoritas, pero no soy el tipo de fanático que espera ansiosamente la nueva obra de algún artista. Valga esta confesión también para el mundo literario.

El lanzamiento se realizó el viernes 30 de agosto de 2019 y ese día logré escuchar dos o tres canciones a las que no puse demasiada atención.

Al día siguiente tuve la oportunidad de escucharlo completo y en varias ocasiones; una de ellas fue con los audífonos puestos mientras me quedaba dormido en el sillón de la sala.

Probablemente esta fue la escucha más fructífera porque abrí los ojos pensando que era su obra maestra, idea que ha ido diluyéndose.

Escucharlos mientras me quedaba dormido resultó eficaz. Créanlo o no, mi inconsciente registró parte de algunas canciones y una vez que desperté, en la tercer o cuarta ronda de escucha repetí las que más me habían gustado: Invincible y 7empest.

Importa señalar que los interludios son prescindibles, tanto que no los encontraremos en la versión física del álbum.

Fear Inoculum es un álbum con una duración de casi 90 minutos, algo extenso si consideramos que solo son 7 canciones y que, si bien los maestros nos tienen acostumbrados a pistas con duración media aproximada de 7 minutos en el resto de sus discos, ahora suben esa media a 12 minutos y la canción musicalmente más poderosa dura 16 minutos.

El disco es una extensa propuesta de texturas. Al extender la duración de las canciones tuvieron la oportunidad de elaborar y exprimir, en el sentido más amplio y positivo posible, hasta el último sonido de las composiciones.

Se escucha un cuarteto abrumadoramente maduro en lo referido a la técnica, se siente la despreocupación mientras ejecutan. Lograron su culmen técnico.

Pero no todo es el genio de la ejecución, la obra carece de corazón. Especialmente en música como el heavy metal es importante el factor emocional, la calidez de la sangre, lo animalesco, que seamos provocados para actuar como primates encolerizados, especialmente con Tool; ninguna de las canciones lo tiene.

Podemos escuchar el minuto 8:48 de Pneuma, el 10:52 de Invincible –la canción más propositva-, a partir del 9:20 en Descending, 8:12 en Culling Voices o desde el 1:19 en 7empest, y en todas pasa lo mismo.

Imaginemos una onda con una pendiente que indica que estamos cerca de la cresta, pero al llegar ahí nos damos cuenta que estamos en una prolongada meseta con una pendiente “neutral”.

Es verdad que estamos en un nivel de intensidad superior a aquél que cuando recién empezábamos a montarnos en la onda, pero nunca llega el momento en el que sabemos que podemos destruir todo lo que está alrededor y después de 13 años hace falta eso.

También es cierto que ha pasado mucho tiempo, que Maynard ya no está enojado, ya no grita y sus letras son más estoicas. Ahora Tool son unos viejos sabios en una etapa zen, no está mal pero en una época de crisis musical me hubiese gustado más un disco nihilista sobre el cual empezar a construir, porque Tool está de regreso y como me comentó un amigo, es mejor un mundo con más Tool que uno sin nada en lo absoluto.

En su última obra encontraremos un concentrado de su música, su esencia en cada canción, pero sin la genialidad lírica de canciones como Aenema, Schism o Right in Two, ni la brutalidad de The Grudge, Parabola o Jambi. Creo ser objetivo con una calificación de 3.5 de 5.

Acerca del autor

Fernando Celis es licenciado en Derecho por la Universidad de Sonora; maestro en Gobierno y Asuntos Públicos por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

Correo Electrónico

fer.celis@gmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

1 Comentario

  • Julio Bejarano dice:

    yo si estuve esperando la llegada del éste álbum, pero no ansiosamente, si se me hacia mucho tiempo, en parte por los proyectos alternos que tiene Maynard, como Pussyfer y A perfect Cyrcle, que tiene en paralelo, uno con mas éxito comercial que el otro. También hay que tomar en cuenta que hubo conflicto con el resto de la banda y eso retrasó mucho la salida del álbum, yo creo que Tool suena a Tool, no rebuscado ni pretencioso como el mejor álbum del año, pero si es muy bueno, parece que te sientas a ver una película con sus etapas de planteaemiento, desarrollo, climax y desenlace (con sus respectivos plots en cada puente para pasar a otra escena) pero sin palomitas. A cerca de la supuesta “crisis musical”, yo no lo veo en esa perspectiva, siempre ha habido y habrá música nueva y excelente, sólo hay que salir a buscarla, estar pendiente de los lanzamientos nuevos. Creo que estamos llenos de nostalgia, y eso hace que tengamos flojera a escuchar algo nuevo, nos acostumbramos a escuchar lo de siempre desde nuestra zona de confort, siempre nos conformamos escuchar grupos que tocan “covers” que ojalá así lo fuera, siempre buscamos lo ya masticado miles de veces, lo nuevo y original, nos da hueva.

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