Impacto ambiental de la ganadería* - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > Impacto ambiental de la ganadería*

Impacto ambiental de la ganadería*

POR Luis Enrique Ortiz

La ganadería es una de las actividades humanas de mayor impacto ambiental del planeta. El creciente consumo de carne a nivel mundial, le endosa una cara factura al mundo natural y a la calidad del aire respirable, es una de las principales causas del calentamiento global, a la vez que consume recursos a una velocidad impresionante.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la ganadería, demanda el 40% de la producción agrícola mundial, es decir, cuatro de cada diez kilos de cereales y oleaginosas cultivados por el ser humano –principalmente- se destinan a la alimentación animal para la producción de carne, huevos y productos lácteos.

El sector pecuario, tan arraigado en la cultura sonorense y en países como Argentina, Brasil, Nueva Zelanda o Estados Unidos, provoca la mayor parte de los más perjudiciales gases de efecto invernadero (GEI).

Solamente la ganadería produce el 10% del CO2 derivados de las actividades humanas a nivel global. Pero con todo y que el CO2 es el más abundante GEI, no es ni por asomo lo peor en la materia.

El subsector produce el 65% del óxido nitroso y el 37% del metano, originado por prácticas económicas y sociales, ambos GEI con mucho mayor potencial para el calentamiento global que el C02.

La cadena carne, demanda el 30% de la superficie terrestre del planeta y un tercio de la superficie cultivable de la Tierra, se destina para sostenerla hasta llegar a la mesa de las personas.  La superficie total de tierra ocupada por pastos equivale al 26 por ciento de las áreas terrestres libres de hielo.

Existen otros problemas asociados como degradación, compactación y erosión de suelos, hasta en un 20% del total de los pastizales del mundo, lo que junto con la creciente demanda por carne provoca la deforestación y la desertificación de amplias regiones del planeta.

Más del 70% de la deforestación de la selva amazónica –por ejemplo- está vinculada a actividades pecuarias a lo largo de toda su cadena productiva.

Eutrofización, contaminación de cuerpos de agua y la destrucción de arrecifes de coral, son parte del paquete, pernicioso de la ganadería.

En el libro publicado en 2006, llamado “La larga sombra del ganado, problemas ambientales y opciones”, la FAO explica que en el caso del suelo y el agua: “Los principales agentes contaminantes son los desechos animales, los antibióticos y las hormonas, los productos químicos utilizados para teñir las pieles, los fertilizantes y pesticidas que se usan para fumigar los cultivos forrajeros”.

Esta situación sólo se puede revertir con una drástica disminución del consumo por lo menos a la mitad, sin embargo, las proyecciones indican que para 2050 la demanda de carnes y lácteos habrá de duplicarse y con ello sus muy costosas implicaciones ambientales.

Si bien es cierto, el consumo de carne y sus proteínas fue esencial para el desarrollo del cerebro humano, previo al surgimiento de la civilización hace más de 10 mil años, es también verdad que los avances tecnológicos de la actualidad, la combinación de alimentos que no era posible realizar durante la comunidad primitiva y la ciencia misma, nos permiten –hoy por hoy- consumir los aminoácidos esenciales de origen vegetal, incluso a partir de insectos, que nos lleve a la reducción de la actividad pecuaria, cuyo impacto ambiental puede ser irreversible y amenaza la propia sobrevivencia de la especie humana, con todo y su evolucionada inteligencia.

En éste sentido, el crecimiento de la comunidad vegana, sin que sea la única solución, es más que nunca urgente y necesario, para detener el deterioro originado por la ganadería. La educación nutricional de la presente generación y de las que están por llegar en breve, será esencial para reducir y equilibrar el consumo de todo tipo de productos derivados de la ganadería.

Ojalá, antes de que sea tarde, nos sea posible atestiguar una expo vegetariana de la magnitud e importancia económica y cultural de las ferias ganaderas de estados como Sonora, Jalisco, Tamaulipas y Chihuahua, entre otros.

*Ponencia presentada para el foro “Veganismo”, organizado por el grupo Gente Buena, el pasado 3 de agosto en Casa Madrid, en Hermosillo, Sonora.

Acerca del autor

Luis Enrique Ortiz es activista e integrante de la Red Ambiental Hermosillo.

Correo Electrónico

luisenriqueortiz21@yahoo.com.mx

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *