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Acostumbrándonos a la violencia

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POR Javier Cázares Sánchez

Las estadísticas nos hablan de que nuestro país es sumamente violento, de hecho, Latinoamérica es de las regiones más violentas del mundo, a pesar de que no tengamos conflictos bélicos abiertos como otras zonas del planeta.

Muchos de nosotros preferimos no hablar del tema, cambiamos la conversación o minimizamos cualquier hecho violento que se presenta, pensando que es de mal gusto tocarlo.

Lo malo es que una de las causas de la violencia es precisamente que no hemos hablado lo suficiente de ella, sobre todo no hemos atendido la violencia de una forma organizada e inteligente, como para empezar a entender sus orígenes y sus posibles soluciones.

Por otro lado, existen también muchas personas que ven a los actos de violencia como algo común, no dudan en compartir fotos y videos de cualquier hecho criminal y es uno de sus principales temas de conversación.

Estas dos posturas son igualmente dañinas, ya que fomentan que se sigan presentando cada vez más actos violentos, si queremos que las cosas cambien ocupamos ver a este fenómeno como un mal a erradicar.

Lograr tener niveles de seguridad adecuados para vivir como una sociedad en paz es un tema que abarca muchos aspectos, las soluciones no son fáciles ni rápidas y requieren muchos compromisos de todos nosotros.

Cuando llegamos a hablar en serio de la violencia comúnmente es para repartir culpas o lo hacemos pensando en que es un tema que se resuelve con más policías, más patrullas y mejor armamento.

Generar seguridad para una comunidad es una tarea que debe de abarcar a todos los miembros de una sociedad y a todas sus instituciones, la seguridad no es responsabilidad solo de la policía, sino es el resultado de atender las causas de lo que nos está pasando.

Cada región de este país tiene sus particularidades y requiere ser atendida de una forma diferente, la responsabilidad de enfrentarla no es de la Guardia Nacional por si sola, sino de cada uno de los cuerpos policiacos que nos hemos dado.

Cada uno de los presidentes municipales y de los gobernadores son tan responsables como el presidente de la república de atender el problema, además todas las oficinas de cada uno de los tres niveles de gobierno deben aportar algo para atender las causas de la violencia.

En la medida que cada funcionario público se haga responsable de atender su encargo con una visión de generar seguridad, empezaremos a ver declives en los índices de violencia.

Como sociedad también tenemos mucho que hacer para generar seguridad, tenemos que madurar haciéndonos más responsables y darnos mejores reglas de convivencia con el resto de los mexicanos, batallamos para colaborar, es necesario que aprendamos a hacer cosas en comunidad, trabajar por el bien de todos y no solo de mí.

Una comunidad que se organiza se consolida y crece, forma lazos de cohesión y soporte entre sus miembros, lo cual la hace más fuerte y resistente a los generadores de violencia.

Muchos piensan que la violencia solo es generada por la pobreza, la realidad es que no hay una relación directa, hay países y regiones muy pobres y que viven en perfecta armonía, así como hay zonas del mundo con mucho dinero, que tienen altos grados de violencia.

La falta de apego a la legalidad de una sociedad si es una gran causante de violencia, los abusos de un sector de la población hacia otros generan un ambiente apropiado para que las cosas no se arreglen ordenadamente, ya que no se confía en las instituciones.

Esto aplica a todos los estratos sociales ya que tanto daño hace el rico que abusa de sus conexiones y poder para hacerse de algo que no le corresponde, como el pobre que compra algo usado sabiendo que es robado.

La seguridad es una responsabilidad de todos nosotros, todos queremos vivir en una comunidad en paz, empecemos a trabajar para lograrlo en colaboración con los demás miembros de nuestra sociedad.

Acerca del autor

Javier Cázares Sánchez es consultor organizacional y analista en temas de seguridad.

Correo Electrónico

javier.cazares@outlook.com

Twitter

@jcazares66

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

COMENTARIOS

1 Comentario

  • Roberto Fernández dice:

    Creo que habría que diferenciar entre ¨inseguridad y violencia¨. La inseguridad la miro como en un ámbito local y más enfocada en delitos comunes tales como, robo a casa habitación, a transeúntes, asaltos y ese tipo de actos. La VIOLENCIA la asocio más a delincuencia organizada en otro nivel; narcotráfico o bandas de secuestradores o extorsión. Lo segundo es lo más peligroso y más politizado, que empieza su espiral ascendente con la ¨fingida guerra contra el narco¨ en 2007. Ya en 2001, el Center for Strategic and International Studies de Washington, elaboró un ¨informe de recomendaciones¨ para México, titualdo NEW HORIZONTS IN US-MÉXICO RELATIONS que más que recomendaciones, en realidad son órdenes sobre cambios en programas, modificaciones o nuevas leyes en materia de seguridad, energía, comercio, migración y otros. Ahí se habla de la ¨necesidad¨ de que México deje de lado el concepto de ¨soberanía¨ y permita la actuación de agentes federales de EEUU en interrogatorios en territorio mexicano, así como la presencia de agentes de aduana estadounidenses en aeropuertos, puestos y principales fábricas que exporten hacia EEUU.
    Con la firma del acuerdo ¨ALIANZA PARA LA SEGURIDAD Y PROSPERIDAD DE AMÉRICA DEL NORTE (ASPAN¨ de Vicente Fox en 2005 y la Iniciativa Mérida por Calderón en 2007, México permitió no solo la incorporación del ejército mexicano al Comando Norte de EEUU, sino que lo dejó bajo las órdenes y mando de EEUU.
    La fingida guerra contra el narco, provocó en México lo que el Plan Colombia en aquel país, El narcotrafico sigue en auge, la guerrilla más combativa, pero EEUU ya tiene 7 bases militares en Colombia.
    En México y gracias a estos ¨acuerdos¨ no aprobados por el Senado, actúan agentes federales estadounidenses de la DEA, FBI, CIA y militares privados de lo que fue Blackwater, provocando el terror en los territorios que más interesan a las empresas de EEUU. Esto se entiende muy bien, al mirar el mapa de los territorios ¨dominados por los zeta¨ y el mapa de los principales yacimientos de petróleo en México, pues al compararlos pareciera estar mirando un mismo mapa.
    La inseguridad bajará y quizá se controle un poco con la participación de la sociedad, pero tendría mejores resultados si LOS POLÍTICOS TOMARAN OTRO TIPO DE DECISIONES, sobre todo enfocados en beneficio de México y sus ciudadanos. Saludos.

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