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Los medios nos fallaron tras la masacre en El Paso

Foto: Noticieros Televisa

POR Bruno Ríos

Llegábamos al fin de un día largo. Recuerdo pensar, mientras manejaba por las sinuosas carreteras que van desde Fredericksburg hasta Austin, que Texas es tan extenso que puede albergarlo todo, incluidas estas lomas llenas de pasto y viñedos, el desierto y los pantanos.

Con sus 696 mil 241 kilómetros cuadrados, Texas es al final casi cuatro veces más grande que Sonora, y con casi 29 millones de habitantes, tiene casi diez veces su población.

Al llegar de vuelta, nos sentíamos cada vez más de vacaciones, como si pudiéramos olvidarnos del mundo y sólo vernos las caras entre amigos.

De pronto, las noticias comenzaron a llegar una a una, una tras otra. Me cuesta trabajo poner en palabras lo que se siente saberse amenazado de pronto. Es una amenaza que no es del todo nueva, pero que surge a la superficie como si lo fuera.

Caemos, muchas veces, en un falso sentido de seguridad ante un entorno adverso, sobre todo en estos casos. No eran sólo los detalles de la masacre en El Paso, que cobró la vida de 22 personas e hirió a docenas más. Se trataba del trasfondo, del contexto.

Escribo esto casi una semana después y me sigue impresionando la forma en la que el público y en especial los medios comienzan a olvidarse del asunto. Y de nueva cuenta, no son sólo los detalles. Los latinos representamos el 18 por ciento de la población norteamericana y, muy a su pesar, eso no parece importarle ni a los medios ni a nuestros actores políticos. El hecho de que hayamos sido, como grupo étnico y cultural, las víctimas declaradas del discurso de odio supremacista que viene tanto del presidente como del victimario en El Paso no es poca cosa.

Este es, sin lugar a duda, el detalle más importante de esta masacre: es la consecuencia de una retórica xenofóbica y fascista que viene desde los altos mandos del poder político.

En el transcurso de estos días, cientos y cientos de noticias han circulado por las redes y en los periódicos sobre lo ocurrido. Lo que destaca de todas ellas es el enfoque hacia las cosas incorrectas.

Como asegura Lulu García-Navarro, una de las periodistas latinas más importantes de los Estados Unidos, los medios han borrado a los latinos del análisis y de lo ocurrido el sábado pasado.

En cambio, el enfoque ha estado en donde ha estado desde 2015: en lo que dice o deja de decir Trump. Si bien hemos visto más presencia de algunas y algunos periodistas latinos para hablar sobre el discurso de odio –y esto es ya un avance, aunque sea mínimo– los principales medios de la única superpotencia del mundo en donde es posible que tengamos tres masacres en una semana se enfocaron en los tuits y en la controversia de las declaraciones del presidente.

Cabe decir que cuando este ciclo noticioso termine, volveremos a donde estábamos antes. La categoría de minoría no es sólo un término demográfico, es también simbólico. Ser minoría es ser silenciado incluso por las declaraciones de un asesino en masa que escribió una diatriba ilógica y horrible en contra de la “invasión” de hispanos en Texas.

Algunos aseveran que, por pura estadística, el número de muertos por este tipo de acciones criminales es insignificante cuando lo comparamos con otras causas de muerte.

El problema es que este tipo de aseveraciones invisibilizan el daño a gran escala que estos actos terroristas producen. El terrorismo no termina con el acto en sí sino que aspira a permanecer en el miedo de la vida cotidiana.

¿Cómo ir a un Walmart ahora mismo sin pensar en la remota posibilidad de que la vida se te acabe ahí mismo? Ese es el terror, y esas son sus consecuencias.

Los medios, tras estos días, nos siguen fallando porque siguen callando. No se han atrevido a mostrar que, si bien el odio hacia los hispanos es histórico, ahora está más presente que nunca. La combinación de este odio con el fácil e indiscriminado acceso a armas de alto poder son las principales causas de lo sucedido. Así, habría que replantearse, en especial viviendo en Texas, si de verdad tanto territorio alcanza para sentirnos bienvenidos.

Acerca del autor

Bruno Ríos es doctor en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Houston. Escritor, académico y editor.

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brunorios@gmail.com

Twitter

@brunoriosmtz

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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