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La cultura que no se mide no se puede mejorar

Foto: Internet

POR Hermes D. Ceniceros

El jueves de la semana pasada Hermosillo ¿cómo vamos? presentó el Informe de Indicadores 2019 con la visión clara de que únicamente midiendo los distintos aspectos de la vida pública de una ciudad estas pueden mejorarse.

En este informe se da cuenta de distintos indicadores económicos, sociales, de seguridad, servicios públicos e incluso de desarrollo humano que como sociedad debe preocuparnos para poder ver cuales decisiones públicas mejoran nuestra calidad de vida en Hermosillo.

Desafortunadamente entre los indicadores que se miden en el informe anual de Hermosillo ¿Cómo vamos?, la cultura brilla casi por su ausencia. Únicamente aparecen tres aspectos a medir en el desarrollo cultural de la ciudad, dos en el rubro de gobierno y uno en el de servicios públicos.

Entre lo que miden en el rubro de gobierno está el gasto público en cultura, donde únicamente se refleja una caída en el presupuesto cultural municipal que se acentúa entre el 2017 (43.4 millones) y el 2018 (23.3 millones) año en el que se disminuye 20 millones, casi un 50% del presupuesto.

El otro punto que se evalúa es la satisfacción que la gestión de la cultura tiene en Hermosillo donde aparece con una calificación de 5.1 en una escala de 0 al 10.

En cuanto al rubro que se mide de cultura entre los servicios públicos está el de las bibliotecas, que ligeramente incrementa su calificación pasando de una de 5 en el 2017 a una de 5.8 en el 2017.

Estos tres aspectos medidos son muy poco si realmente se quiere evaluar el desarrollo cultural de un municipio, más si realmente se quiere mejorar en el potenciar los beneficios que la cultura puede traer en economía, reconstrucción del tejido social, desarrollo humano e incluso seguridad.

Desafortunadamente la ausencia indicadores culturales tomados en cuenta por el informe que realiza la sociedad civil de Hermosillo deja claro que tampoco, al igual que los tres niveles de gobierno, alcanza a dimensionar su potencial en el desarrollo de nuestra ciudad.

En la presentación de este informe anual el presidente del consejo directivo de Hermosillo ¿Cómo vamos?, Arturo Díaz Monje, mencionó el caso de la ciudad de Detroit como un ejemplo que, dependiendo de la industria automotriz vio su declive por no diversificarse y haber dejado de ser atractiva para el desarrollo de otras industrias.

El ejemplo de la ciudad norteamericana salió porque Hermosillo tiene el reto de no depender solamente de un giro industrial, porque al igual que la exurbe automotriz del país vecino, en estos momentos, gran parte de nuestro futuro depende de las decisiones que se tomen por parte del corporativo Ford.

Sin embargo, la experiencia de Detroit también nos sirve para ver el poder del arte y la cultura, porque ante la crisis de la urbe norteamericana, su apuesta para aumentar su resiliencia no fue en traer más fábricas, sino repensar la ciudad desde el prisma del arte y la cultura.

Ahora Detroit está encontrando en la industria cultural y en el arte público la alternativa para refundarse como un mejor espacio donde habitar como se hace a través del Proyecto Heidelburg.

Hermosillo necesita medir su cultura porque de eso depende su resiliencia, su desarrollo humano, su tejido social, su seguridad y hasta su gobernabilidad. Porque lo cultural no es únicamente las Fiestas del Pitic, es un entramado social más complejo que toca hilos de la política, el desarrollo económico y de la vida cotidiana de las personas que habitan una ciudad.

A los estimados miembros de Hermosillo ¿Cómo vamos?, les sugiero ver la Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumo Cultural que realizó CONACULTA en el 2010 –desafortunadamente es la medición más actual que tenemos nacionalmente de nuestro consumo cultural- y los invito a que en su próximo informe se incluye una apartado para medir nuestros hábitos, prácticas y consumos culturales.

Tengo la seguridad que habremos varios expertos dispuestos a echarles la mano.

Acerca del autor

Hermes D. Ceniceros es doctor en Didáctica de la Lengua y la Literatura en contextos plurilingües y multiculturales por la Universidad de Barcelona. Comunicador freelance y colaborador en espacios alternativos como Nuestra Aparente Rendición y Crónica Sonora.

Correo Electrónico

nar.hermes@gmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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