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Formando un equipo de trabajo

Ilustración: Internet

POR Javier Cázares Sánchez

Una de las grandes decisiones que tiene cualquier líder organizacional, no importa si es la cabeza de una pequeña empresa o de una gran organización, es decidir cómo formar y dirigir eficazmente a su equipo de trabajo.

El éxito y la trascendencia de las empresas, los gobiernos y cualquier organización dependen en buena medida de la capacidad, entrega, compromiso y profesionalismo de las personas que la integran.

Si los directivos contratan a sus colaboradores solamente basados en amiguismos, parentesco, intereses comunes, apariencias, recomendaciones, compromisos o cualquier otra razón que no tenga que ver con el apego a un perfil adecuado del personal, dicha organización tendrá problemas.

La confianza siempre es un elemento importante entre un equipo de trabajo, pero debe de estar acompañada de capacidad y aptitud para el puesto que uno es seleccionado, la confianza por sí sola no puede suplir los demás requisitos de un puesto.

Una frase atribuida a John F. Kennedy decía: “Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él”.

Esta idea es algo que todo líder debe de tener en cuenta al formar su equipo, debe buscar gente que lo complemente, que lo fortalezca, que cumpla con el perfil requerido, no con sus gustos, intereses o conveniencias.

Es común que pensemos que llenar una vacante es algo secundario, en muchas ocasiones contratamos al primero en presentarse o rechazamos a personas más capaces por contratar a personas más convenientes, llegamos a pensar que da lo mismo invitar a formar parte del equipo a Chana que a Juana.

Cada uno de nosotros tenemos un perfil, una serie de capacidades y aptitudes, a veces hacemos “química” con ciertas personas y a veces hacemos “corto circuito”. Un buen líder debe de poder medir estas situaciones y sacar lo mejor de cada una de las personas que colaboran en su equipo.

Contamos con muchos ejemplos de los efectos de dar una responsabilidad a personas que no cuentan con la capacidad, la experiencia, los estudios, las relaciones o incluso “las tablas” para sacar adelante un puesto de trabajo, la responsabilidad de estos errores es tanto de quien los nombra como de quien acepta el encargo sabiendo que no es apto.

No somos un país chico, nuestros problemas son complejos y crecientes, el ambiente en el que se trabaja es cada vez más competitivo y demandante, requerimos de organizaciones bien administradas, de planear las cosas que vamos a llevar a cabo, requerimos de liderazgos inteligentes.

Todos los retos que enfrentamos como sociedad no se van a solucionar con grandes discursos, o con buenas intenciones, se requiere cambiar las formas de pensar y de actuar, ocupamos de organizaciones y liderazgos eficaces, enfocadas a los resultados.

Es fácil para un equipo de trabajo que tiene un bajo desempeño, echarle la culpa a factores externos, decir que los que los antecedieron les dejaron un paquete difícil de atender, que la culpa de los resultados actuales es de alguien más, eso funciona por un cierto tiempo, pero la realidad es que uno es responsable del puesto desde el primer día que asume la responsabilidad.

Precisamente porque un profesional se sabe responsable en todo momento de enfrentar los retos de su trabajo, siempre buscará tener a los mejores elementos, a los más talentosos, colaborando en la encomienda.

El talento es la capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad.

Contar con un grado académico determinado no asegura que alguien tenga talento y tampoco la falta de estudios impide tener talento, es una habilidad del líder detectar esta capacidad en los integrantes de su equipo.

En la medida que nuestros liderazgos, públicos y privados, conformen equipos de trabajo que cuenten con los conocimientos, las destrezas y las competencias o habilidades emocionales necesarias para las actividades y responsabilidades a desarrollar, tendremos mejores organizaciones y mejores gobiernos que estén a la altura de las expectativas y necesidades de nuestro país.

Acerca del autor

Javier Cázares Sánchez es consultor organizacional y analista en temas de seguridad.

Correo Electrónico

javier.cazares@outlook.com

Twitter

@jcazares66

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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