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Hermosillo, ¿isla de calor?

Foto: Revista Espejo

Nelsy Mendoza

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Columna Retrovisor

Existe una situación urbana que se está dando cada vez más en las ciudades, debido a la acumulación de calor gracias a que estamos rodeados de concreto, hormigón y demás materiales absorbentes al calor: dicha situación se llama isla de calor y mucho me temo que es en eso en lo que se está convirtiendo Hermosillo.

¿Cómo puedo distinguirlo? La isla de calor se llama así porque generalmente en las ciudades al caer la noche, el calor se disipa, pero en una isla de calor no.

¿Has notado cómo hace más bochorno en las noches? Es por el calor que se desprende del asfalto, los edificios y de toda la ciudad, donde no existen áreas verdes suficientes y se emanan altas temperaturas y gases contaminantes.

Sí, quizás las carnes asadas al aire libre, no son tan buena idea después de todo, ya que el aire no circula de manera normal, sino que lo hace del exterior hacia el interior provocando un anticiclón térmico que no es más que una zona de alta presión donde, a su vez, no ocurren las lluvias.

No en vano, el clima al que hemos estado sometidos en estos días, nos han puesto en la mira inclusive de la NASA, como el lugar más caliente de la tierra.

Pero, por más orgullosos que nos sintamos de ser capaces de aguantar tan altas temperaturas, lamento informarles que este calor no es una consecuencia de vivir en el desierto, sino de la contaminación, el uso de los aires acondicionados que también calientan el aire, la ausencia de agua, la actividad industrial y la falta de áreas verdes, que son tan importantes que vale la pena mencionarlas más de una vez.

Como consecuencia nuestro clima comúnmente extremo, se hace más extremo cada vez y llega el momento que empezamos a sentir los efectos del calor en nuestro cuerpo, pasando del agotamiento hasta la deshidratación.

El calor es tan peligroso después de los 35 grados que, incluso, puede provocar la muerte. Por mucho que lo queramos, los sonorenses no somos inocuos a este calor, al que el cuerpo no está acostumbrado.

Por ello de nueva cuenta es importante que tomemos conciencia y evitemos los efectos de isla de calor, tomando medidas que permitan disminuir el uso del automóvil, sumando más áreas verdes para combatir las altas temperaturas e inclusive impulsemos el uso de otro tipo de materiales reciclables para la construcción.

Muy importante será, de igual manera, regular el funcionamiento de las fábricas y establecer los elementos que nos permitan medir la contaminación para mantenerla a raya.

Ojalá que pronto, las autoridades tomen medidas al respecto, pues urgen más políticas públicas que conviertan de nuevo a Hermosillo, en la ciudadanía verde que alguna vez fue.

Acerca del autor

Nelsy Mendoza Ramírez es comunicóloga con especialidad en Publicidad y Comunicación Organizacional.

Correo Electrónico

nelsymendoza81@yahoo.com.mx

Twitter

@nmmendoza81

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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